Honduras
La marcha efectuada ayer por los obreros en la capital fue pagada por el Gobierno, señaló el empresario Adolfo Facussé. "La marcha es como una fiesta pagada porque están incluso trayendo gente de afuera. El Gobierno les está proporcionando transporte y comida. Me imagino una marcha grande, como cuando vino Hugo Chávez, porque se le da una cantidad a cada uno para que asista", agregó el presidente de la Asociación Nacional de Industriales, Andi.
Gobierno incumple
Facussé dijo que no entiende qué hacían los empleados públicos en la marcha.
"No sé qué van a andar haciendo allí porque incluso no sé si ya les cumplieron. Les subieron el salario desde septiembre y hasta ahora no les han pagado", apuntó en la entrevista concedida a Radio América.
"Me imagino que el Gobierno se siente acorralado porque los empresarios simplemente no pueden pagar y están despidiendo gente.
Al marchar, los empleados públicos no van a resolver nada con la empresa privada. En realidad esto conduce a crear mayor desorden, pero no resuelve el problema.
El problema de las empresas no es si marchan o no marchan los amigos éstos. La mayor parte de las empresas no pueden pagar y están despidiendo gente".
Facussé denunció que existe una serie de rumores. "Ahora nos dicen que también el presidente -Manuel Zelaya- llamó a varios magistrados de la Corte Suprema y les prometió que los iba a ratificar en sus puestos con sus aliados en el Congreso Nacional si rechazaban los amparos que han interpuesto los empresarios. Así que hasta eso está en juego, es decir, una Corte Suprema comprometida.
Si ese rumor es cierto, la Junta Nominadora no tiene nada que estar haciendo porque están prometiendo elegir a los magistrados que apoyen esa medida, es decir, el incremento al salario mínimo.
Sin embargo, Facussé es objetivo. "Esto no es nada comprobado, no es nada cierto que uno puede afirmar con propiedad, pues son cosas que está diciendo la gente, debido a que muchos en la Corte están temblando porque no van a ser reelectos, pues la Junta Nominadora parece que sólo consideró a uno en la lista que tiene.
Dicen incluso que el presidente Zelaya y Roberto Micheletti llamaron a cuatro o cinco magistrados y se comprometieron a reelegirlos en el Congreso a cambio de que fallen en el caso de los amparos del salario mínimo en contra de las empresas", reveló. "Eso indica la desesperación del Gobierno, es decir que así como está comprando la marcha está queriendo comprar a algunos magistrados de la Corte, según ese rumor. No se puede afirmar que es cierto, ojalá que no sea cierto, confío que no sea cierto", repitió.
El empresario se quejó de que lo que está haciendo el Gobierno es arbitrario. "En lugar de sentarse a negociar o dejar que las empresas negocien directamente con los trabajadores para que les paguen lo que puedan de aumento, quiere comprar una decisión, forzar algo que no se puede y eso es inaudito.
Los recursos están presentados y la gente está lista para presentar muchísimos más porque el Cohep elaboró los amparos hasta el viernes. Entonces quiere decir que esto empieza, porque miles y miles de empresas van a poner recursos de amparo ante la Corte Suprema porque la fijación del salario mínimo es ilegal, pues el Presidente no respetó la Constitución porque no consideró la capacidad de pago de las empresas ni sus distintas modalidades.
La Constitución establece en la misma Ley del Salario Mínimo una serie de condiciones que no se cumplen, pero si la Corte falla en contra del Presidente, toda esa medida populista se derrumba.
Si usted vota a favor del populismo del Gobierno, lo reelegimos. ¿Qué clase de Corte Suprema es la que tenemos?", se preguntó.
"Defendamos a la Junta"
Facussé hizo un llamado para que se defienda la posición de la Junta Nominadora y no se nombre gente sin pasar por las evaluaciones.
"Lastimosamente muchos empresarios somos amigos del Presidente. Soy amigo del Presidente y lo he apoyado con lo de la Alba, estuve en contra de lo que decían los demás empresarios", añadió.
Al referirse al presidente del Cohep, Amílcar Bulnes, que acompañó ayer al mandatario Zelaya Rosales a Nicaragua, aseguró que Bulnes también ha estado en contra del nuevo salario mínimo.
"El problema es que digo las cosas como las veo y las digo públicamente, y cuando veo algo bueno del Presidente lo digo públicamente y cuando hay algo que no me gusta lo denuncio", aseguró.
Sobre el viaje a Nicaragua donde se realizó el traspaso de la presidencia pro témpore de Centroamérica a Daniel Ortega, indicó: "No le veo trascendencia a esa reunión. Eso es puro simbolismo. De allí no va a salir absolutamente nada en beneficio del país. Además, le están pasando la presidencia a un señor cuestionado.
Todo el pueblo está revuelto y el Congreso en Nicaragua rechaza las acciones del Poder Ejecutivo.
Las mujeres en Nicaragua están ofendidas porque se trata de un señor que violaba a su propia hija, según las denuncias de la hija", prosiguió el empresario.
"¿Qué debe estar haciendo uno de testigo en un traspaso de poder de un señor que reúne esas condiciones?", se preguntó Facussé.
"En eso me he solidarizado con ‘Las Chonas’ desde que denunciaron la presencia de Ortega en nuestro país por ser violador de su hija", repitió.
500 por persona
Al consultarle si sabía cuánto gastaría el Gobierno en la marcha de ayer, el empresario dijo que no sabía, pero que en la marcha hecha cuando vino Hugo Chávez cree que daban 500 lempiras por persona, además del transporte y un sándwich.
"Alguien me informó que estaban pagando 120 buses para que vinieran de Choluteca. Entonces la gente allá, donde no pasa nada y no hay ni cines, le dan un paseo al centro de la capital, 500 pesos y un sándwich y vienen todos a marchar", dijo.
Para el empresario, "las marchas pagadas por el Gobierno no tienen significado alguno, no suman ni restan, son una farsa.
Eso no lo invento yo, la misma presidenta del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal, Patricia Rodas, dijo que estaban en derecho de pagar las marchas, las concentraciones y más bien a la gente que marcha allí le debería dar pena porque no anda defendiendo una causa justa, sino porque le están pagando.
Los empleados de Gobierno qué andan haciendo allí, si a los que les cubría el salario mínimo ni siquiera se los han pagado. La demagogia del Gobierno es que les recetó 5,500 lempiras a los empleados públicos y que digan cuándo les pagaron esos 5,500 pesos. O sea que eso es pura demagogia, porque si tuvieran dinero estarían pagando las plazas de los maestros que no han cumplido, estarían arreglando las carreteras.
Saro Bonano dice que todas las carreteras están colapsadas. Imagínese en qué gastan el pisto: en marchas, mientras las calles están llenas de hoyos. Váyase a los hospitales. Esto es una changoneta. El dinero lo están botando", repitió.
Van a despedir
Más adelante, Facussé dijo: "Las empresas pequeñas y medianas son las que se está volando el señor Presidente. De nada le sirve esta marcha. Si las empresas no pueden pagar, van a despedir, independiente de la marcha y si no les permiten despedir, van a cerrar.
No es con marchas que se está resolviendo la capacidad de las empresas. Cuando tengan la oportunidad de entrevistar a la gente que anda allí, les preguntan quién les dio el sándwich y el transporte y cuánto les dieron para que se den cuenta de la realidad", concluyó Adolfo Facussé.
