Honduras
El cubano José Ángel Roque lleva 33 días viviendo en el aeropuerto internacional de la capital costarricense porque las autoridades migratorias le impiden entrar en el país, aunque tampoco pueden deportarlo por el momento.
El cubano, que llegó a San José el 4 de diciembre procedente de La Habana, tenía pasaporte hondureño falso con billete para un país sudamericano, pero decidió quedarse en Costa Rica, donde su avión iba a hacer escala, confirmaron dichas fuentes, que pidieron el anonimato.
Costa Rica exige a las personas que proceden de Cuba "visa autorizada previa". En el caso de que los viajeros incumplan esta exigencia, son "devueltos al lugar de procedencia", lo que recae en la aerolínea en que viajan, en este caso Taca.
Desde entonces, el cubano "vive" en una sala del área internacional del aeropuerto Juan Santamaría, a la que ha denominado "la pecera". Duerme sobre seis sillas, se alimenta con comida que se sirve en los aviones y no puede realizar llamadas telefónicas, según el diario La Nación.
La suerte del cubano depende de un fallo de la Sala Constitucional, la máxima autoridad jurídica del país, sobre el recurso de hábeas corpus y el pedido de refugio que ha interpuesto, ya que alega que está perseguido en la isla.
"Si me mandan a Cuba, voy preso", declaró al diario La Nación. La Sala Constitucional ya había ordenado que se pusiera a su disposición una cama y se le permitiera hacer llamadas telefónicas desde el área donde se encuentra para comunicarse con su abogado.
Funcionarios de Migración dijeron que "a Roque se le impide el acceso al país porque no cumple con los requisitos".