Honduras
Las fuertes lluvias que azotaron el país en octubre pasado dejaron un saldo de 33 muertos, 676 mil 770 personas afectadas y pérdidas económicas millonarias.
Las 40 casas de las aldeas de Suptal de Belén y Suptal de Corquín, Copán, quedaron enterradas bajo toneladas de tierra y rocas. Sus habitantes las abandonaron antes de que un deslave las sepultara.
Frente a esas aldeas se formó un lago de un kilómetro de longitud y 300 metros de profundidad porque la tierra desprendida de la montaña cercana cayó sobre el río El Coyol. La fuerza del agua acompañada de piedras y árboles hizo ceder las bases del puente del río Coyol, dejando incomunicados algunos poblados del municipio de Corquín. Varias familias de Cucuyagua y San Pedro de Copán fueron evacuadas de la zona.
Las estadísticas de la Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, indican que más de medio millón de personas resultaron afectadas y los daños a la infraestructura son incalculables.
El informe señaló que 227 carreteras y 106 puentes resultaron dañados. También fueron destruidas unas 90,000 hectáreas cultivadas con granos básicos, plátanos, café, banano y palma africana. Los efectos de la depresión tropical número 16 de la temporada de este año son los peores desde el huracán Mitch, que en octubre de 1998 devastó a Honduras con un saldo de 5,657 muertos, 8,058 desaparecidos, 12,000 heridos, casi dos millones de damnificados y pérdidas materiales superiores a los 6,500 millones de dólares.
Hasta ayer se contabilizaron más de ocho mil viviendas inundadas, 223 vías dañadas y 44 puentes y vados en mal estado.
Los daños de las lluvias se extendieron a la agricultura con un reporte de 95,598 manzanas de maíz, frijoles, yuca, plátano y otros.
En el Valle de Sula
La zozobra se extendió a municipios como Pimienta, Potrerillos, Villanueva, San Manuel, La Lima, El Progreso, Choloma y Puerto Cortés.
Miembros de la 105 Brigada de Infantería evacuaron a cientos de familias de las zonas bajas de estos municipios para evitar tragedias por descargas en la represa hidroeléctrica El Cajón.
Raúl Ugarte, alcalde de Pimienta, lamentó que la zona más afectada fue Santiago, porque ahí el río Ulúa llega con más fuerza. En Choluteca, muchas comunidades quedaron incomunicadas, como algunos barrios de Marcovia y casi en su totalidad el municipio de Nueva Morolica.
El ministro de Salud, Carlos Aguilar, comisionado para atender a Choluteca, estimó que las casas destruidas fueron 80. A este fenómno se sumó el ingreso de cuatro frentes fríos al país.