Brasil
Con inundaciones sin precedentes, el estado brasileño de Santa Catarina enfrentaba ayer una situación caótica de saqueos, derrumbes de tierra y riesgo de epidemias, tras difundirse un saldo de 86 muertos, unos treinta desaparecidos y 54 mil damnificados.
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva anunció una partida de 1,180 millones de reales -unos 510 millones de dólares- para ayudar a las víctimas. Lula sobrevoló la región en helicóptero, particularmente el valle de Itajai, principal polo textil del país, transformado por las lluvias torrenciales del fin de semana en un verdadero mar de lodo.
Fueron denunciados saqueos el martes en supermercados y farmacias en la ciudad portuaria de Itjai, donde la mitad de los 200 mil habitantes fueron evacuados, según el responsable de los bomberos, Samuel Martins.
Centenas de habitantes se lanzaron sobre tres supermercados inundados, llevándose todo lo que podían: alimentos y productos básicos, pero también alcohol, cigarrillos y equipos electrónicos. La Policía, desbordada, al parecer no intervino.
En Colombia
Con la muerte de 10 personas en las últimas horas ascendió ayer a 44 el número de fallecidos que deja la temporada de lluvias que comenzó el 15 de septiembre en Colombia, según cifras del estatal Sistema Nacional de Prevención y Atención de Desastres, Snpad.
Autoridades civiles informaron que una avalancha en zona rural del municipio de Miranda, en el departamento de Cauca, dejó en la noche del martes seis adultos y cuatro niños muertos, así como dos heridos.
Según el organismo, la temporada de lluvias, la segunda de este año, deja también 78 heridos, 9 desaparecidos y 558,417 personas damnificadas y afecta especialmente a 255 municipios en 26 de 32 departamentos del país.
Las lluvias han incrementado el nivel de los principales ríos y tienen en alerta a las poblaciones ribereñas, especialmente del río Magdalena, que atraviesa al país de sur a norte y que se ha desbordado en varias zonas. AFP
