Honduras
La vulnerabilidad del centro penal de El Progreso cada día es mayor. La reciente inundación se suma a la amenaza que representa su deteriorada estructura y el hacinamiento en que se encuentran los internos, lo cual lo convierte en una "bomba de tiempo".
El recinto fue construido hace más de 40 años con capacidad para 150 internos, pero en la actualidad la cifra se eleva a 376. Esto lo convierte en un sitio de riesgo por la aglomeración en que viven los presos y el escaso personal de seguridad que debe doblegar esfuerzos para mantener controlada la situación.
El desbordamiento del río Ulúa la semana anterior no sólo puso en aprietos a los pobladores de la colonia Palermo de El Progreso por el temor a perder sus pertenencias, sino por el riesgo de que al momento de la evacuación de los presidiarios pudiera ocurrir una fuga masiva. Afortunadamente todo se desarrolló sin problema alguno.
Isidro Núñez, director del penal, manifestó que la situación es preocupante. "Consideramos que es una necesidad la construcción de un nuevo recinto en un lugar más seguro, ya no se debe seguir exponiendo a los internos con este tipo de emergencias".
Riesgo
Señaló que gracias al apoyo recibido por parte de la Policía Preventiva y la Dirección de Centros Penales en el traslado de los internos a las instalaciones del instituto San Ignacio de Loyola, en el centro de la ciudad, no se registró ningún inconveniente.
El oficial indicó que el martes retornaron al penal, hoy el problema son las enfermedades por las aguas estancadas y los pozos contaminados.
"Hacemos gestiones con las autoridades de Salud para que descontaminen los pozos de donde los internos se abastecen de líquido para su consumo y que fumiguen para evitar una epidemia de dengue y malaria por la proliferación de zancudos", apuntó.
En varias oportunidades, directores anteriores del establecimiento junto a los empresarios y la Municipalidad presentaron solicitudes a nivel central para que se ejecute un nuevo proyecto, lamentablemente todo sigue igual, por ello esperan que con lo ocurrido la semana anterior se le dé prioridad a este problema.
Preocupados
Karim Qubain, presidente de la Cámara de Comercio de la Perla del Ulúa, dijo que es necesario que las autoridades de centros penales construyan una sola granja para todo el valle a fin de evitar este tipo de riesgo en la población, que teme una fuga ante la fragilidad de las estructuras.
"Sabemos que existe una propuesta de un grupo de israelitas que pretende edificar varios penales en el país de forma concesionada, entre estos el de San Pedro Sula. Creemos que ese tipo de propuesta debería ejecutarse en El Progreso para terminar de una vez con este tipo de amenazas", indicó.
Agregó que la Cámara estaría dispuesta a unirse con la comunidades para aportar lo que sea necesario y desarrollar una obra de tal magnitud.
Para el alcalde de El Progreso, Alexander López, ésta es una situación que desde hace muchos años debió haberse solventado.
"En reiteradas ocasiones hemos pedido a nivel central la edificación de un nuevo penal en otro sitio alejado de la población porque el actual lugar es un verdadero atentado para los progreseños", indicó el edil.
La ama de casa Juana Paz manifestó que es difícil vivir cerca de un lugar en donde en cualquier momento peligrosos delincuentes podrían escapar por el deteriorado techo y saltar el muro perimetral debido a la escasa vigilancia y a la falta de custodios.
"Pedimos a quienes corresponda que pongan mayor interés para que recobremos la tranquilidad perdida en la zona desde hace varios años por la presencia del presidio", dijo.
