Honduras
El temor acecha a cada momento a los pobladores de este municipio por las grietas y derrumbes que está provocando constantemente una falla geológica que ha sido activada por el temporal que hace ocho días azota esta región.
Colabora: Tiende una mano
Los deslizamientos de tierra y las fisuras han destruido por lo menos 59 casas y han dejado centenares de damnificados y cuantiosas pérdidas en cultivos.
Los habitantes de Belén que es jurisdicción de Ocotepeque temen que este poblado desaparezca porque están pronosticadas 48 horas más de intensas lluvias y eso podría intensificar los derrumbes y las grietas.
Las autoridades municipales y de Copeco realizan una evaluación de los daños y en las próximas horas se determinará si evacuan los habitantes de los barrios El Calvario y Sultana que son los que están en un sector de alto riesgo.
Mujeres, hombres y niños se apostaron ayer en el parque central frente a la municipalidad en espera de las medidas que se tomarán para ayudarles.
Las primeras evacuaciones se generaron el lunes cuando varias casas resultaron con hendiduras en el piso y paredes en los barrios Sultana y Suyapa, lo que generó la alerta. A las dos de la mañana un fuerte estruendo que se produjo en la montaña generó el pánico y todas las familias buscaron en la calle un refugio.
Temblores
Los damnificados no se atreven a regresar a sus casas porque las grietas cada vez son más grandes y los temblores ahora se presentan de forma continua. La fragilidad del terreno también es visible. Los hundimientos y grietas muestran la falla que cruza ahora por todo el casco urbano de Belén, por lo que los pobladores piden la atención ante este fenómeno.
"Ha caído demasiada agua y el cerro se ha cargado. Los deslizamientos cada vez están más cerca del pueblo y sí esto sigue ya no podremos vivir en esta comunidad", manifestó Desiderio Martínez, uno de los afectados.
En el recorrido que los reporteros de LA PRENSA realizaron en la zona observaron la carga de agua en los suelos que ha debilitado las bases de algunas viviendas provocando el hundimiento de las mismas. Hasta ayer el informe de daños reportaba 14 viviendas destruidas en el barrio Suyapa; una en el barrio El Calvario; dos en el barrio Sultana y 42 en el barrio El Paraíso.
Cultivos
Una parte de los damnificados se encuentran alojados en el edificio de la Secretaría de Recursos Naturales de la comunidad y otros buscaron techo en casas de familiares.
Las pérdidas en cultivos agravan la situación de abastecimiento de alimentos por lo que se espera la ayuda humanitaria para los afectados. "Estamos aislados yo perdí una manzana de finca y me quedé sin nada. Necesitamos el apoyo porque no sabemos qué haremos sin techo ni finca", manifestó Vicente Vásquez, poblador afectado.
Otros daños en Ocotepeque
San Fernando y Dolores Merendón son dos municipios que han quedado incomunicados por los derrumbes y hundimientos en la carretera.
En La Encarnación han evacuado siete familias de las comunidades de San Antonio y El Limoncito por los deslizamientos que se originan en el cerro Sesesmiles. Hay 16 familias más en riesgo que se niegan a abandonar sus casas.
Copeco y elementos de socorro intentaba convencer a los afectados, pero las personas continúan en la zona exponiendo sus vidas.
En San Marcos, Ocotepeque, se reportó la formación de un dique por un derrumbe que se produjo a la altura de la aldea El Granzal que amenaza a la comunidad.
San Fernando Ocotepeque reporta daños en una plancha de concreto que ha incomunicado a todo el sector. Hay preocupación en todos los pobladores porque las lluvias no cesan y la amenaza de derrumbes, deslizamientos e inundaciones aumenta.
