Honduras
Los productores de arroz del sector de Guangolola, en El Negrito, y otros municipios del Valle de Sula se quejan por la falta de apoyo del Gobierno. Se preguntan dónde están los fondos para reducir la pobreza y el bono tecnológico.
Más de 137 productores artesanales del grano de esa zona, organizados en la Asociación de Productores de Arroz de Guangolola, Apag, tienen previsto obtener en esta cosecha aproximadamente 23 mil quintales del grano.
Modesto Fajardo Mejía, presidente de Apag, manifestó que si no fuese por el apoyo que reciben de la Asociación de Molineros de Honduras para cultivar el arroz ya hubieran desaparecido del rubro, pues tienen que luchar contra los altos costos de los insumos y, en otras ocasiones, con las plagas.
Los arroceros se quejan porque ni el mismo Banco Nacional de Desarrollo Agrícola, Banadesa, les ha tendido la mano. Argumentan que esta institución pide demasiados requisitos, lo cual al final los limita a calificar para obtener un préstamo y sembrar el grano.
Producción
Mejía agregó que el grupo lo conforman 137 afiliados que se organizaron en el 2002 para tener mayor fuerza, unos 10 años atrás lo hicieron en forma de cooperativas independientes.
“En la zona de Guangolola cultivamos 230 manzanas, otro porcentaje se da en los bajos de Potrerillos, Santa Cruz de Yojoa y Guaymas, en El Negrito”.
Señaló que por la calidad de la cosecha esperan producir aproximadamente 23 mil quintales sólo en Guangolola y la misma cantidad en la siembra de postrera, que comienza en noviembre y se recolecta en abril de 2009.
“Lamentamos que el Gobierno se olvide de quienes hacen producir la tierra. Desconocemos la ayuda que tanto anuncia con bombos y platillos el presidente Manuel Zelaya del bono tecnológico y los fondos de la Estrategia para la Reducción de la Pobreza, aquí nadie ha recibido nada.
Nuestra producción sale gracias al aporte financiero y técnico de la Asociación de Molineros de Honduras, ellos nos otorgan préstamos al 8 por ciento de interés, sin mayores requisitos y la cantidad que desee el productor”, expresó.
Asegura que están cansados de solicitar ayuda a Banadesa y otras entidades del Gobierno. “Lamentablemente todo se maneja con mucha burocracia y piden demasiada documentación para optar a un financiamiento”. El dirigente dijo que si el Gobierno les apoyara no habría necesidad de importar el grano de otros países.
Detalló que las cosechas las comercializan en los molinos a un precio de 380 lempiras el quintal. Creen que la cantidad es muy poca para el alto costo de los insumos que utilizan a fin de hacer producir la tierra.
Los miembros de Apag se quejaron también de la falta de respuesta que da la Municipalidad de El Negrito a sus demandas. Urgen que mejoren los caminos en la zona para sacar al mercado la cosecha que en estos momentos está en su apogeo.
El mejor arroz
Michel Hawit, vocal de la Asociación de Molineros de Honduras y secretario de la Federación de Arroceros de Centro América, calificó el arroz que se cultiva en Guangolola como el mejor de Honduras.
“Felicitamos a esos agricultores porque gracias a sus métodos de siembra han logrado producir el mejor grano del país, por esa razón nosotros les hemos tendido la mano para que esa calidad se mantenga. Ellos han acudido a la Asociación de Molineros ante las dificultades encontradas en Banadesa para obtener un préstamo. También brindamos asistencia técnica para incrementar la producción nacional y evitar que se siga dando la importación de ese grano, con el que fácilmente se podría dar cumplimiento a la demanda local”, indicó.
Hawit explicó que la meta en todo el país para este año es de 760 mil quintales, pues estiman que se ha dado un considerable incremento en relación al año pasado. El también propietario del Beneficio de Arroz Progreso, Baprosa, indicó que los precios por quintal se mantienen en el mercado.
Como parte del estímulo para los agricultores, los molineros hacen una selección de la mejor calidad del grano, y los ganadores reciben un reconocimiento económico al final de la cosecha.
Pérdidas
No todo es color de rosa en este rubro, pues varios propietarios de pequeñas parcelas en el sector de Guaymas, El Negrito y Potrerillos resultaron afectados considerablemente por la crecida del río Ulúa.
El agua dañó un buen porcentaje de los sembradíos que estaban próximos a dar su fruto, esto ha agravado la crítica situación de esos pequeños arroceros que tendrán problemas para pagar sus préstamos obtenidos para tal fin.
Luis Manzanares, habitante del sector de El Negrito, manifestó que gracias a estos cultivos ellos tienen un ingreso para el sustento de su familia.
“Ojalá que en un corto tiempo las autoridades locales y el mismo Gobierno se preocupe por traer la industria de la maquila a este lugar, eso ayudaría a mejorar el circulante y habría más oportunidades de trabajo”, expresó.
En la zona también ya se comienza a producir plátano de exportación a los mercados de Estados Unidos, con ello los habitantes pretenden mejorar sus condiciones de vida y lograr el desarrollo en sus comunidades.
