Estados Unidos
En cada edición de los Oscar hay películas, actores o directores que son olvidados por Hollywood a la hora de elegir a los candidatos y en 2009 no podía ser de otra manera. Clint Eastwood, Jonathan Demme, "El caballero oscuro" o "Gomorra" son los agraviados de este año.
Quizás el mayor olvido es el no haber nominado a Clint Eastwood por su enternecedora interpretación de un amargado, racista y políticamente incorrecto veterano de la guerra de Corea, Walt Kowalski, en "Gran Torino", otro de los filmes ninguneados. Tampoco aparece por "El intercambio".
Muchas películas, intérpretes o cineastas han sufrido el hecho de que hay tabúes que la Academia de Hollywood no parece preparada para saltarse. En ese caso se podría situar "El caballero oscuro", la última historia de Batman, que ha recibido ocho nominaciones, pero sólo una de entidad y que además, aunque merecida, huele a homenaje: la de Heath Ledger como mejor secundario.
Lo mismo se puede decir de "Wall-E", que se ha tenido que conformar con seis nominaciones en categorías típicas de los dibujos animados y no le han dejado estar a las principales, algo que sólo "La bella y la bestia" consiguió en 1991.
Algunos de la lista
"El luchador", de Darren Aronofsky, del que la Academia ha destacado a sus actores, Mickey Rourke en la categoría principal y Marisa Tomei en la de secundarios, pero no a un filme que logró el León de Oro en la última Mostra de Venecia.
Sin embargo, una película que parecía concebida para estos premios como "Revolutionary Road", de Sam Mendes, se ha tenido que conformar con dos candidaturas técnicas y una al mejor actor secundario, para Michael Shannon.
Y si hay un apartado lleno de olvidados este año es el de las películas extranjeras, dónde no están algunos de los filmes que más han impresionado en 2008.
Desde "Gomorra" del italiano Matteo Garrone, a "Leonera", del argentino Pablo Trapero, o esa joya llamada "Tulpan", del kazajo Sergei Dvortsevoy, justamente reconocida por Cannes.
