Estados Unidos
La moda retoma el camino de las pasarelas en Nueva York, donde tras un año de crisis la Mercedes Benz Fashion Week culminó con éxito.
Fern Mallis, vicepresidenta de IMG Fashion, es la “jefa” de jefes en esta semana de la moda y dice que “todos ahora se enfocan más en el consumidor, en la diferencia particular entre cada colección. Los diseñadores tienen sensibilidad ante el mercado, ya no pueden proponer nada gratuito. Es un momento triste para nuestra industria, las personas están gastando sus últimos centavos en pagar las cuentas”.
Carolina Herrera redujo la cantidad de piezas de su colección en un diez por ciento, y el mismo New York Times dice que este año las telas parecieron más baratas que otras temporadas de la semana de la moda.
Traición
Mallis insiste en que los medios de comunicación se han encargado de decirles a los compradores que no gasten dinero y que esta es la peor manera de reactivar una economía basada en el consumo.
Un centenar de diseñadores, desde Ralph Lauren hasta Marc Jacobs, pasando por Diane von Furstenberg y Philip Lim, mostraron sus colecciones bajo las carpas de Bryant Park o en varias salas o museos de Nueva York.
“La moda emplea unas 175 mil personas en Nueva York y genera 10 mil millones de dólares en ingresos, y esta industria no existe sin las compras”, anuncian en un video una decena de celebridades, incluyendo la jefa de redacción de Vogue, Anna Wintour, la actriz Sarah Jessica Parker, el rapero Diddy o Diane Von Furstenberg, presidenta de la sociedad de creadores norteamericanos.
