Honduras
La crisis financiera llegó al Instituto Hondureño de Seguridad Social, Ihss.
Según informaciones, la institución de asistencia médica opera con déficit de 52 millones de lempiras mensuales.
Sin embargo, Efraín Bú Figueroa, director del Ihss, aseguró que la escasez de recursos es menor, aunque no precisó la cifra real.
Tabla de salvación
El rompimiento de techos se propone como tabla de salvación, pese a que el Seguro Social mantiene cuantiosas deudas por cobrar con el Estado y la empresa privada.
Se calcula que la deuda contraída por el Estado con la institución asciende a unos 1,200 millones de lempiras y la mora de la empresa privada supera los 285 millones de lempiras.
Desde el mes de julio pasado se esperaba una reunión de junta directiva del Seguro Social para determinar si se haría el rompimiento de techos; pero el proceso está paralizado debido a que los representantes de la clase trabajadores se retiraron de la mesa de negociación.
Y es que ante la ausencia del sector obrero no se pueden llevar a cabo las reuniones ordinarias y extraordinarias, retiro que se produjo luego de ejecutarse la sustitución presidencial el 28 de junio.
Estudio
Los representantes sindicales dicen que con el Gobierno anterior ya se había consensuado el rompimiento de techos conforme a un estudio actuarial realizado por la Organización Internacional del Trabajo, OIT. El estudio arrojó que el rompimiento de techos debía ser indexado al salario mínimo que en la actualidad es de 5,500 lempiras y que posteriormente, es decir, cada año, se aumentaría un salario hasta llegar a cinco salarios mínimos.
En el caso de que se lograra el rompimiento tal como se había previsto, la institución lograría captar más de 500 millones de lempiras al año.
Por ese incremento, el Seguro Social se agenciaría 16 millones de lempiras mensuales, de los cuales el 66 por ciento lo paga el patrono y el 33 por ciento los trabajadores.
No es el momento
Según la iniciativa privada, las nuevas cotizaciones representarán para las empresas un fuerte golpe en sus finanzas, ya que no sólo se trata de hacerle frente al incremento al salario mínimo, sino también a los colaterales, los que las vuelve frágiles e incapaces para poder sostener su planilla de pago.
Subir las cotizaciones del Seguro Social no sólo afecta a la empresa privada, sino también al sector trabajador, y lo peor de todo es que no hay confianza ni seguridad de que esto representará una mejoría en los servicios y en la atención a los derechohabientes, quienes constantemente se quejan del pésimo trato que reciben en las ventanillas por parte del personal del Ihss.
Es necesario destacar que para Mario Bustillo, director Ejecutivo de la Cámara de Comercio, éste no es el momento adecuado para que se dé un rompimiento de techos en el Seguro Social, debido al decrecimiento que hay en la economía y además la situación política del país.
Según las autoridades del Ihss, hasta junio de este año se perdieron unos 40 mil afiliados directos, producto de la crisis, lo que implica una disminución de los ingresos reales.
Pago de sueldos
El sector privado consideró que históricamente cuando se ha dado el rompimiento de techos no mejora tanto el servicio médico, porque los ingresos se quedan en el gasto corriente, es decir en el pago de la burocracia del Ihss.
En 2001 la institución, en consenso con todos los sectores aprobó el rompimiento de techos, luego de que el Seguro Social estaba en crisis, ya que ni medicinas tenía.
También con el rompimiento de techos hubo una mejoría considerable y se logró la expansión de las clínicas regionales y periféricas.
También se mejoró el pago de pensiones, pues antes la máxima pensión que se pagaba era de 500 lempiras y en la actualidad se cancela una pensión máxima de 3,400 lempiras.
