Honduras
Decenas de automovilistas hacían fila ayer en una gasolinera de El Paraíso, en el borde fronterizo de Honduras con Nicaragua, para abastecerse de combustible, que empieza a escasear ante la agitación social que vive la zona tras el intento del ex presidente Manuel Zelaya de regresar a su país.
“Ya casi no nos queda combustible. Los camiones cisternas no pueden abastecernos porque la actividad comercial está casi paralizada”, lamentó a la AFP la empleada de la gasolinera Dippsa, Karina Suazo. Desde el jueves, Zelaya intenta regresar por tierra, pero las fuerzas de seguridad han tendido un operativo para impedirle el ingreso.
Los dos municipios más afectados son Danlí y El Paraíso, ambos quedan en el trayecto entre la capital y el paso aduanero de Las Manos en cuyas proximidades permanece Zelaya. “Aquí no podemos trabajar, no hay salida de vehículos, el combustible está terminándose”, lamentó el gerente de la exportadora de café, Alberto Estrada.
“Estamos haciendo un llamado a la conciencia de las dos partes para que resuelvan este conflicto que nos ha venido a romper la tranquilidad en el municipio y a todo el país”, afirmó la alcaldesa de Danlí, Luz Oliva. “Estamos tratando de llevar a cabo nuestro trabajo de manera normal pero esta gente de Zelaya, que son revoltosos de oficio, nos está creando problemas”, expresó el presidente de la Federación de Agricultores y Ganaderos de El Paraíso, Mario Lobo.
El secretario de Defensa, Adolfo Sevilla y la alcaldesa de Danlí encabezaron una reunión de las fuerzas vivas para buscar medidas que permitan suavizar los toques de queda y permitir que las actividades vuelvan a la normalidad. Luego de la reunión de ayer se anunció que los taxistas sí podrán hacer carreras dentro de la ciudad, pero, sin rebasar los retenes, mientras que otras medidas se estudiaban para flexibilizar los toques de queda y levantar los retenes. El alcalde de El Paraíso, Ovidio Segura, anunció para ayer la integración de una comisión que vaya a dialogar con los dirigentes de las manifestaciones a favor de Zelaya con la petición de que se marchen de la ciudad porque están causando muchos problemas.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez, visitó ayer la frontera y pasó por el lugar que pisó fugazmente Zelaya el viernes. Vásquez inspeccionó a las tropas desplegadas en la zona, pero no dio declaraciones. Agencias y Redacción
