Honduras
Cien empleos directos y 200 indirectos generará la apertura del tercer restaurante de Power Chicken en la ciudad.
Esta vez la franquicia hondureña se instalará en el bulevar del Norte, contiguo a una gasolinera. Roberto Contreras, propietario de esta cadena de restaurantes, explicó que buscó esta zona porque es un polo gigante que está creciendo. “El restaurante albergará a 300 clientes; el personal que trabajará ya está capacitándose y el parqueo tendrá capacidad para 92 vehículos”.
El empresario dijo que el próximo lunes arranca la construcción y se espera la inauguración para los primeros días de diciembre.
También anunció que el próximo año comenzará la construcción de otro restaurante en El Progreso en el bulevar que conduce a Tela.
“Ya negocié con unos inversionistas capitalinos la apertura de cuatro restaurantes en Tegucigalpa para 2010, donde se contratarán 500 personas”. Pero la ampliación de la franquicia la lleva hasta Estados Unidos, donde ya tiene un pequeño restaurante en Nebraska y además para el próximo año abrirá otro en Miami.
Al preguntarle cuál es la clave de su éxito ante estos tiempos de crisis económica, Contreras respondió que “toda crisis es un momento de oportunidades. Me considero un emprendedor, no un empresario, y debemos salir al frente para crear fuentes de trabajo que realmente necesita Honduras y no seguir dependiendo de otros países”.
Agregó que “los hondureños deben invertir en el país, porque es donde nacimos, y tenemos que aprovechar el apoyo de la banca privada para buscar el éxito y luchar por nuestros sueños”.
Cultivan vegetales
Contreras asegura que sin el apoyo de su familia nada fuese posible. “Lo primordial es atender bien a los clientes”. Otro de las fortalezas de Power Chicken para mantenerse como una de las comidas favoritas de los sampedranos es haberse integrado verticalmente, es decir, que unas 25 personas junto a Contreras cultivan, en una finca de más de 70 manzanas que tiene en Chotepe, las verduras que se sirven en los restaurantes, como yuca, chile, cebolla, plátano, limón, naranja agria, entre otras; luego éstas pasan a una procesadora y directamente a los restaurantes.
“Con esto aseguramos frescura en los alimentos, control de precios y no fugamos divisas, porque no compramos vegetales, porque los producimos y los clientes quedan satisfechos por la calidad del producto y nuestra empresa se vuelve más rentable.
La meta es que este tercer restaurante sea ecológico, y lo certifiquen como un lugar donde vendemos comida orgánica”, apuntó el empresario. Para él, el anuncio de la crisis no fue motivo para detenerse, al contrario, comenzaron a subir las porciones en los alimentos, manteniendo los precios para no perder clientela.
Esta empresa compra mensualmente 40 mil libras de pollo, es decir, unos 10 mil pollos, con los cuales, según Contreras alimentan al 18% de los sampedranos. Su proyección es alcanzar a alimentar el 25%. También compra cientos de libras de cerdo, camarones y pescado.
Otro de los planes de este visionario emprendedor es la construcción de la colonia Power Chicken ubicada en Chotepe, donde cada empleado tendrá un terreno. Ésta contará con una escuela agrícola y la avenida principal se llamará Camarón Empanizado y las calles llevarán los nombres de los platillos.
