Estados Unidos
La baja era evidente a simple vista. Aunque un avión esté vendido completamente, “el promedio de presentación de los pasajeros a los vuelos en el punto de salida es de entre 92 y 95% ”, comenta Estuardo Ortiz, vicepresidente comercial de Taca. Pero cuando comenzaron a circular los primeros titulares desde México sobre la influenza humana, los aeropuertos se vaciaron. “En mayo, para los vuelos a México, sólo llegaba el 35% de los pasajeros que compraron pasajes”.
Cual jinete del apocalipsis, la influenza humana-AH1N1 se sumó al galopante precio del petróleo que dominó el mercado en 2008 y la crisis económica internacional que sobrevino en octubre pasado para darle el golpe de gracia a la industria mundial de aerolíneas.
El más reciente pronóstico financiero de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata) para el presente año estima que las pérdidas globales de la industria llegarán a los $9,000 millones. “Esta cifra equivale a casi el doble de las pérdidas estimadas en marzo de este año, de $4,700 millones, previo a la influenza humana y otros factores”, dice Patricio Sepúlveda, vicepresidente regional de Iata.
Hasta el momento, Latinoamérica se había mantenido en mejor pie que el resto del mundo. De hecho, las principales aerolíneas, como LAN, Taca, Copa y TAM, habían logrado crecer en sus cifras en 2008. Pero hay muchos motivos para creer que este año las cifras serán mucho menos atractivas.
El 2008 dista mucho de haber sido un año fácil, pero sí hubo alta demanda, lo que dio espacio a las aerolíneas de la región para adaptarse al creciente precio del petróleo y reducir sus costos operativos. Pero la situación se ha dado vuelta desde el último trimestre del año pasado y evitar los asientos vacíos se ha convertido en la mayor preocupación de la industria. América Latina representa sólo el 7% del tráfico aéreo internacional, una cifra pequeña si se compara con el 35% que acapara Estados Unidos.
Quizás por esto, se llevará sólo el 10% de las pérdidas a nivel mundial este año. Sepúlveda espera que la merma conjunta de las compañías de la región sume $900 millones. Según el último reporte de la Official Airline Guide, entre enero y junio de 2009 se redujeron 2.5 millones de asientos en vuelos desde y hacia Centro y Sudamérica, en comparación con el mismo período de 2008, llegando, casi, a igualar la capacidad de aquel mismo período en 2007, con 55.8 millones de asientos. La capacidad también cayó en los vuelos dentro de la región, que llegaron a 109.9 millones de asientos, luego de haber alcanzado 111.3 millones entre enero y junio de 2008.
No obstante, las aerolíneas regionales generan mejores expectativas que sus homólogas en otros continentes.
La adaptación pasa por una batería de soluciones nada de improvisadas. Ortiz, de Taca, explica que han debido ajustarse a un tráfico más reducido y buscar destinos más rentables. Han aprovechado, adicionalmente, la fragilidad de las aerolíneas norteamericanas, que cerraron vuelos desde Centroamérica y el Caribe hacia destinos como Los Ángeles y Nueva York. Sin embargo, han tenido que cuidarse en lo operativo.
Por su parte, Copa ha decidido esperar. “Hemos crecido de 30 a 45 destinos en los últimos tres años, por lo que éste será un año de consolidación”, dice Joe Mohan, vicepresidente comercial y de planificación de la compañía. Para este año esperan crecer un 13% en capacidad y volver a registrar nuevas rutas en 2010, un comportamiento diferente al que está siguiendo la mayoría de la industria a nivel global. Se trataría de una de las pocas compañías que contemplan un aumento de capacidad este año.
En 2008 Copa registró un margen operativo de 17.4%, pero las perspectivas para este año no son tan positivas. Credit Suisse, que esperaba un desempeño sobresaliente para la acción de Copa, recientemente bajó sus proyecciones para la compañía a ‘neutral’ debido a que el factor de ocupación de la aerolínea, calculado a partir de la cantidad de pasajeros y asientos disponibles, cayó un 11.6% en mayo.
¿Quiere ahorrar? Vuele parado...
En su afán por abaratar aún más el precio de los pasajes, la aerolínea económica Ryanair admitió que estudia la posibilidad de quitar 30 asientos de algunos de sus aviones para reemplazarlos con asientos tipo barra, de forma que algunos pasajeros viajarían casi parados.
“Los pasajeros no viajarían completamente erguidos, sino reclinados sobre unas barras”, dijo su vocero Stephen McNamara a BBC Mundo. De ser aprobado por los organismos reguladores del tráfico aéreo, el cambio se implementaría solamente en los aparatos que realizan trayectos cortos, de una hora o menos, y de todas formas los pasajeros se ceñirían un cinturón de seguridad, aclaró la empresa.
Viajar semiparado costará un 30% menos que viajar en un asiento convencional o incluso podría ser gratis para algunos de los pasajeros, aseguró McNamara.
La intención última, según la oficina de prensa, es redistribuir el costo del viaje entre más personas y así abaratar los billetes. Aunque la opción no seducirá a todos los clientes, sí puede interesar a los más jóvenes, los estudiantes o los viajeros frecuentes, dijo el vocero.
“Sería parecido a viajar en un tren o un bus lleno de gente”, explicó McNamara.
Pero con otras promesas del tipo jamás concretadas, BBC Mundo preguntó si esto no es otro golpe mediático con la intención de reiterar que -en plena crisis económica mundial- la aerolínea barata se las sigue ingeniando para bajar precios.
Ryanair confirmó que desde la semana pasada está en negociaciones con Boeing, el fabricante de sus aviones, para estudiar la idea, de la que ya se vale una aerolínea china, Spring. La idea se discute desde 2005 en la industria aeronáutica, dijeron a BBC Mundo.
Una vez que la empresa tenga claro si el plan podría implementarse en sus aviones, lo planteará a las autoridades aéreas europeas, de forma que podrían pasar entre dos y tres años antes de que alguien viaje parado, aclararon.
