Honduras
Total repudio expresaron ayer a LA PRENSA, vía teléfono, los presidentes de las diferentes cámaras de comercio de todo Centroamérica ante el anuncio del cierre de fronteras por 48 horas acordado por los presidentes de Guatemala, El Salvador y Nicaragua, ante una clara oposición por la destitución del ex presidente Manuel Zelaya.
La posición de los empresarios es clara: sería un bloqueo económico adonde habría pérdidas millonarias y decenas de despedidos y lo peor en un tiempo de crisis económica.
Lo lamentable según ellos es que son problemas políticos que deben resolverse por la vía diplomática. Tanto la Federación de la Empresa Privada de Centroamérica, la República Dominicana y Panamá (Fedepricap) y la Federación de Cámaras de Comercio, (Fecamco) y la Fedecámara en Honduras rechazaron esa terrible decisión.
Julio Ugarte, presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica, manifestó que “es lamentable que acciones políticas vengan a perjudicar afectando no solamente a los ciudadanos sino a la economía en todo el comercio regional”.
Agregó, que estos problemas políticos no deben bloquear el comercio en Centroamérica, porque sería un daño para la ciudadanía y muchas instituciones.
Mencionó que “incluso habrá miles de despedidos porque las empresas perderán ingresos al no poder movilizar sus mercancías y eso debe evitarse”.
Alonso Elizondo, director de esa misma cámara, comentó que desde ningún punto de vista es aceptable un bloqueo económico. “Creo que la decisión que tomó el CA4 fue completamente arbitraria. No apoyamos a nuestro presidente, ni a ningún organismo: porque el Sica, ni la Organización Mundial del Comercio tienen un marco legal que les permita poner barreras al comercio, tomar represiones en la región. “Repudiamos esa decisión, porque esa situación generará desabastecimiento y especulación en el mercado hondureño y será el pueblo el más golpeado, el que menos debe salir afectado”, dijo.
Jorge Daboub, presidente de la Cámara de Comercio de El Salvador, confirmó que hoy -ayer- se reunieron para expresar su preocupación ante las medidas que los Presidentes tomaron en Nicaragua en la sesión del Sica. “Lo triste es que ya mezclaron el tema político con el económico”.
Añadió que “la medida de los Presidentes de cerrar fronteras con Honduras recae en los hombros de los ciudadanos. Los problemas políticos deben resolverse por la vía diplomática y no comercial”.
Daboub recalcó que con todo esto se estarían perdiendo casi 2.6 millones diarios entre ambas naciones: “Las exportaciones salvadoreñas a Honduras representan 1.6 millones de dólares diarios y las importaciones de Honduras hacia el Salvador representan un millón de dólares por día, sin agregarle los desempleados que llegarían a unos diez mil entre los dos países”.
El presidente de la Fecamco motivó a que recapaciten “porque es una decisión equivocada que tomaron los Presidentes; sólo traerán más consecuencias en la crisis económica que estamos ahogados y que se ve acrecentada por un tema político. Debe ser revocada con la mayor brevedad posible”.
Daboub finalizó diciendo que “es penoso porque se ve cómo los países toman estas actitudes políticas que tienen que manejarse en el tema diplomático”.
Ricardo Brooks, director de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, enfatizó que cada país tiene sus circunstancias que llevan a ciertas acciones: “En lo personal, en mis dos últimos viajes a Honduras se sentía un ambiente pesado entre Gobierno y pueblo. Creo que la comunidad internacional ha tomado medidas apresuradas y se tienen que agotar todas las instancias para habilitar las vías de comunicación para no perjudicar al pueblo hondureño”.
Juan Carlos Hidalgo, coordinador de proyectos para América Latina del Centro de Investigación de Políticas Públicas (Cato) en Washington, expresó que “estas sanciones económicas las terminan pagando la población y no los líderes a quienes se quiere castigar. Me parecen hipócritas las acciones de la OEA, que a sólo tres semanas intentaba levantar la prohibición que tenía Cuba de participar en la organización y Mel Zelaya catalogó como una “babosada” la carta de la OEA y ahora está apelándose a la misma. Y líderes como Hugo Chávez y Rafael Correa tratan de sacar a Honduras de la OEA e imponer sanciones al país.
La Federación de Cámaras de Comercio (Fedecámara) emitió su posición donde destaca que está firmemente convencida de que “Honduras es un país con un sistema republicano y democrático. Desde el sector privado aportamos nuestras ideas y pensamientos, trabajo e inversiones, para afianzar el crecimiento de esta democracia y el respeto a la legalidad”. El comunicado también dice: “respaldamos al nuevo presidente Roberto Micheletti Baín, a quien instamos a llamar al gran diálogo nacional que permita acabar con la polarización y unir a la familia hondureña”.
Además, piden “a la comunidad internacional, con la que Honduras ha tenido históricamente fuertes lazos de amistad y cooperación, reconocer a las nuevas autoridades como legítimas porque además de ser parte de una transición legal y constitucional, cuentan con el respaldo del pueblo hondureño”.
