Honduras
Ante los riesgos y desafíos generados por la crisis financiera internacional, la banca privada del país manifiesta que está preparada para enfrentarla con prudencia y con el optimismo de mantener su crecimiento económico.
La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias , Ahiba, presentó la campaña "La banca apoyando el desarrollo de Honduras", en la cual se expusieron indicadores de solidez financiera del sistema bancario nacional durante los últimos cuatro años.
El presidente de la organización, Roque Rivera, indicó que serán prudentes para enfrentar el impacto de esta crisis, gracias a las previsiones y provisiones acumuladas desde hace varios años por los accionistas y administradores de los quince bancos del sistema. También contribuyeron con este proceso de preparación las normativas impulsadas desde la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, Cnbs, y el Banco Central de Honduras, BCH. "La crisis la vemos con cautela, pero con optimismo de que en el corto plazo retornaremos al crecimiento económico de años anteriores".
Datos de la Ahiba reportan que en los últimos cuatro años se duplicó el patrimonio de los bancos debido a las aportaciones de los accionistas. "Se elevaron sustancialmente las reservas para créditos malos. Esto indica que la banca hondureña está sólida y preparada para enfrentar las crisis internacional", recalcó Rivera. Sin embargo, la posición de la banca privada será prudente en el proceso de administrar los riesgos adecuadamente y analizar cuáles son los sectores que tendrán más riesgo, pero también con optimismo de que el país tiene un potencial muy grande y que en el corto plazo podremos acceder a estos mercados.
Rivera alejó temores de que la crisis financiera se transmita al país a través de los bancos privados establecidos en Honduras. "El 50 por ciento de nuestra banca es internacional y tiene un importante respaldo en el exterior", indicó.
La actual adecuación de capital de los bancos hondureños supera el 14 por ciento; la permitida por la Cnbs es del 10 por ciento y las establecida por la regla internacional de Basilea es del ocho por ciento.
"Estamos casi al doble de lo que requiere la normativa y el estándar internacional", expresó.
"La crisis financiera internacional nos impulsa a mostrarles a los hondureños la buena gestión de los bancos en los últimos años, la cual se refleja, entre otros indicadores, en un aumento significativo de su patrimonio, de 8,901 millones de lempiras en 2004 a 19,942 millones en 2008", resaltó.
El apoyo que la banca ha provisto para el desarrollo de las actividades productivas se reflejó en un incremento de más del 150 por ciento en los préstamos brindados desde 2004, colocaciones que sumaron, a diciembre de 2008, 420,000 millones de lempiras. Rivera resaltó que la captación de depósitos se incrementó en más del 100 por ciento en los últimos cuatro años al pasar de 64,877 millones en 2004 a 127,149 millones en 2008.
BCH baja la TPM
El directorio del Banco Central de Honduras, BCH, en su sesión del 16 de abril de 2009, tomando en consideración que -en los primeros tres meses del año- la inflación ha mostrado una tendencia decreciente y que los pronósticos pasivos de inflación de marzo indican que ésta se mantendría en niveles de un dígito durante 2009, en un entorno económico internacional relevante para Honduras de menor crecimiento, aprobó una reducción de 125 puntos básicos de su tasa de política monetaria, llevándola de 5.75 por ciento a 4.50 por ciento.
El propósito de esta medida es fortalecer las acciones de política monetaria y crediticia adoptadas recientemente, por lo que el BCH ratifica a los agentes económicos su posición activa en procura de reactivar el crédito para actividades productivas y de generación de empleo, propiciando una tasa de interés que les represente menores costos financieros.
Finalmente, el directorio del BCH reiteró su compromiso de observar de cerca el desenvolvimiento de la situación económica y financiera nacional e internacional, para tomar oportunamente las medidas pertinentes a fin de garantizar la estabilidad macroeconómica. Esta medida es congruente con los 10,000 millones de lempiras que el BCH colocó en Banhprovi para financiar la producción, la construcción y la vivienda.
