Nadie puede negar lo delicioso que es tomar una taza de café durante el desayuno para entrar en calor cuando hace frío o para hacer más llevaderas las noches en vela. Sin embargo, existe la creencia generalizada de que provoca insomnio, produce acidez estomacal y hasta ocasiona partos prematuros Entra a Guía Médica para mirar las notas
Gracias al gran número de investigaciones que se realizan en el mundo seguirán siendo sólo eso: creencias. Dichos estudios demuestran que al combinarlo con una buena nutrición y un plan de ejercicios, sus aportes a la salud son considerables.
Siempre existirán muchas creencias alrededor de una taza de café, algunas reales, otras no tanto; así que lo más importante es documentarse acerca de lo que un grano de café puede aportar al organismo. “El café contiene más de mil componentes alimenticios para el organismo y que la cafeína sólo constituye el 2% del peso del grano”, indica el nutriólogo Fausto Maradiaga.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud, OMS, declaró que “no existe prueba alguna de que el consumo de cafeína tenga consecuencias físicas y sociales comparables”.
Pruebas
El café es una de las bebidas más antiguas de la historia y la más consumida en el mundo después del agua e incluso del té. Hay 600 diferentes compuestos responsables del aromático, pero no todos se han descifrado. Los responsables del sabor amargo del café son la cafeína y los ácidos que contiene el grano tostado.
La cafeína también es responsable de los atributos estimulantes. Del proceso utilizado depende la cantidad de cafeína que va a tener el café. Una taza puede tener desde 110 hasta 180 miligramos.
Además, la cafeína tiene importantes propiedades antioxidantes, por lo que está demostrado que ayuda a prevenir varios tipos de cáncer, como el de colon y el de vejiga, comenta el doctor Arturo Morales.
Estudios demuestran que 200 miligramos de cafeína al día ayudan a tener mejor concentración y a estar más alerta; pero tomar una dosis de 500 miligramos presenta riesgos a la salud y afecta habilidades del pensamiento.
Está comprobado que tomar café con moderación, dos tazas al día, puede tener beneficios para la salud; pero altas dosis provocan ansiedad, dificultad para concentrarse y tensión.
El café no produce trastornos cardíacos ni digestivos en una persona sana, según las últimas investigaciones presentadas. Los estudios sobre los efectos de la cafeína en los niños no son concluyentes; algunos les atribuyen reacciones adversas y otros no. Ante este panorama, especialistas recomiendan a los papás evitar que sus hijos la consuman a temprana edad.
Un estudio reciente ha comprobado que su consumo regular, es decir hasta seis tazas diarias, podría ayudar a prolongar la vida y se le vincula a una incidencia menor de enfermedades cardíacas, sobre todo en las mujeres.