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El demócrata Barack Obama celebró junto a sus hijas Malia y Sasha y esposa Michell decenas de miles de estadounidenses, en un parque de Chicago, su triunfo en las elecciones presidenciales del pasado 4 de noviembre.
En este momento histórico de la elección del primer presidente negro en Estados Unidos, es importante reflexionar sobre lo siguiente: Hace apenas 40 años, el tipo de matrimonio que trajo al mundo a Barack Obama, entre un hombre negro y una mujer blanca, era ilegal en 16 estados.
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El país ha avanzado mucho en poco tiempo.Por supuesto, el cambio no ha sido absoluto. Aún existe el racismo en Estados Unidos, como lo vemos una y otra vez, más recientemente durante la campaña de Obama ("Temo que si él gana, los negros van a apoderarse del país", dijo una mujer a las cámaras durante un acto de campaña del republicano John McCain en Ohio).
Pero hubo un tiempo en el que los automovilistas negros tenían que dar paso a los blancos en intersecciones en algunos estados. Cuando la ley establecía en Luisiana que los circos tenían que tener entradas separadas para las razas, al menos a ocho metros (25 pies) de distancia.
Cuando la Asociación Lonestar de Restaurantes en Texas colocaba carteles que decían "Prohibida la entrada a perros, negros y mexicanos". Y eso en un pasado no muy lejano.
Las leyes de segregación se extendieron desde el siglo XIX hasta mediados de la década de 1960. No era solamente en el sur.
Hasta 1949, el matrimonio interracial era ilegal en 29 estados. Las condenas más severas, 10 años de cárcel, eran impuestas en Indiana y las Dakotas.
Hasta 1948, las fuerzas armadas estadounidenses estuvieron segregadas. Y hasta el último año de la II Guerra Mundial, la armada no tenía ningún oficial negro.
La discriminación flagrante abundaba. En 1948, la bailarina Josephine Baker y su esposo francés fueron a 36 hoteles en Nueva York antes de encontrar uno que les dejase reservar la misma habitación.
Y la violencia racista estaba extendida. El Instituto Tuskegee dice que entre 1882 y 1964, fueron linchados 3,446 negros en 36 estados.
Pero fue en el sur en el que el derramamiento de sangre fue mayor, donde el adolescente Emmet Till fue asesinado a golpes por silbarle a una mujer blanca en 1955, donde el sargento Isaac Woodard, de regreso de la guerra en 1946, fue arrestado por faltarle el respeto a un chofer de autobús, y cegado por los golpes de garrote.
