Filipinas
El balance de víctimas de la tormenta tropical que azotó Manila, la capital de Filipinas, y varias provincias del país, provocando las peores inundaciones en 40 años, llegó a 240 muertos, anunció ayer el gobierno, que pidió ayuda internacional para enfrentar la catástrofe.
Las autoridades anunciaron ayer un nuevo balance de las inundaciones, que eleva a 240 el número de muertos, mientras 32 personas siguen desaparecidas y más de 453 mil debieron ser desplazadas. “Hacemos un llamamiento para recibir ayuda humanitaria internacional para afrontar las consecuencias de la tormenta tropical Ketsana”, declaró el ministro de Defensa, Gilberto Teodoro, en un mensaje transmitido por la televisión estatal.
Manila, ciudad de 12 millones de habitantes en la que fue declarado el estado de catástrofe natural, fue inundada por lluvias torrenciales que cayeron durante nueve horas tras el paso de la tormenta tropical Ketsana.
