Colombia
Los promotores de la protesta internacional “No más Chávez”, convocada por medio de Facebook y Twitter para el 4 de septiembre próximo, aseguraron ayer que creen que superarán la convocatoria que congregó a millones de personas en la marcha “Un millón de voces contra las Farc”, el 4 de febrero de 2008.
“Calculamos que unos 50 o 60 millones de personas unirán sus voces en contra de las intromisiones y faltas de respeto del presidente venezolano, Hugo Chávez”, observó uno de los organizadores de la cita, Juan David Lacouture. La marcha contra Chávez fue convocada el pasado 26 de agosto a través de las redes sociales de Facebook y Twitter y de una página de Internet, y sigue el esquema de la caminata de repulsa contra las Farc.
“La respuesta del mundo entero contra las Farc fue masiva y nosotros en este momento estamos detectando mucha más efervescencia, porque este malestar contra lo que está pasando en Venezuela es un sentimiento de todo el mundo. Ningún país es ajeno a los ataques que se cometen en Venezuela contra las libertades”, opinó Lacouture.
Coordinación
Lacouture consideró que para llevar tan poco tiempo organizando la cita están muy bien coordinados y tienen “una logística consolidada”.
“La acogida es masiva. No es sólo un grupo de personas, sino un colectivo que se siente indignado constantemente con las intervenciones de Hugo Chávez en los asuntos internos de nuestros países”, consideró.
La marcha “No más Chávez” cuenta con el apoyo de grupos organizados en Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Israel, Canadá, Perú, Ecuador, España, Francia y Arabia Saudí.
Oposición venezolana
La oposición solicitó apoyo a los partidos de la Internacional Socialista ante los procesos judiciales que afectan a adversarios del presidente Hugo Chávez, algunos de los cuales han resultado detenidos tras manifestaciones callejeras. El dirigente Henry Ramos Allup dijo el martes a la prensa que la petición fue dirigida a partidos de España, Panamá, Perú, República Dominicana, Francia, Chile, Grecia, Argentina, Costa Rica y Colombia, que integran la Internacional Socialista, ante lo que consideró como el “fusilamiento judicial” que han emprendido los organismos estatales contra algunos opositores que están sometidos a procesos penales.
