Honduras
El proceso de conciliación en Costa Rica para terminar la crisis política hondureña se reanudaría este sábado.
“Extraoficialmente hemos sido informados que el sábado seremos convocados a Costa Rica por el presidente Óscar Arias para continuar las conversaciones”, informó el presidente Roberto Micheletti.
Así las cosas, las comisiones del presidente interino, Roberto Micheletti y la del depuesto Manuel Zelaya Rosales regresarán a la mesa del diálogo en cinco días, con la mediación de Arias, aunque este proceso es rechazado por Hugo Chávez, quien ejerce dominio sobre las decisiones de Zelaya Rosales.
“Estamos listos para que el señor Arias nos convoque”, agregó Micheletti.
Las comitivas conversaron el jueves y viernes de la semana pasada en la residencia de Óscar Arias, pero al final de las pláticas no se conocieron detalles de los resultados, solamente dejaron abierto el diálogo.
A la cita acudieron tanto Zelaya como Micheletti, quienes sostuvieron reuniones privadas con Arias y dejaron establecidas sus delegaciones, aunque evitaron encontrarse cara a cara.
Micheletti y Zelaya afirmaron que no era el momento para sostener un encuentro cara a cara.
Lo que decidieron fue nombrar las comisiones para allanar el camino a un futuro encuentro.
En secretividad
El canciller Carlos López Contreras, coordinador de la comisión de Micheletti, expresó que no puede revelar qué puntos quedaron pendientes para tratar en esta próxima sesión porque se acordó que esas interioridades se mantendrán “en reserva”.
“En las conversaciones en el marco de esa mediación del presidente de Costa Rica, las partes nos hemos comprometido a guardar una reserva de lo que se converse”.
“Ustedes conocieron una declaración bastante extensa del señor presidente de Costa Rica, que fue consultada con las partes (las comisiones) y las dos partes estuvieron de acuerdo con el mensaje, entonces creo que ustedes pueden sacar las conclusiones en función de esa declaración del presidente Arias. La delegación de Micheletti la completan la ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales; el político de la Democracia Cristiana, Arturo Corrales y el jurista Mauricio Villeda.
Mientras, la representación de Zelaya la conforman los ex cancilleres Milton Jiménez y Patricia Rodas; la diputada de UD, Silvia Ayala y el dirigente indígena, Salvador Zúniga.
La mediación del mandatario costarricense en las conversaciones del 9 y 10 de junio pasado, celebradas en la casa del presidente en San José, fue aceptada por ambas partes del conflicto.
La delegación de Manuel Zelaya planteó la realización de una segunda ronda de conversaciones en Tegucigalpa; sin embargo, se aceptó volver al diálogo en Costa Rica ante la complejidad del ambiente en Honduras.
A pesar de que en las primeras reuniones no se alcanzó ningún acuerdo y ni siquiera se logró establecer una agenda, tanto Arias como las partes coincidieron en que se trata de un valioso “primer paso” hacia el fin del conflicto.
Este diálogo también ha recibido duras críticas, sobre todo del presidente venezolano Hugo Chávez, quien cuestionó a Arias por haber recibido a Micheletti en vez de arrestarlo por perpetrar el golpe militar contra Zelaya.
En sus declaraciones, Arias afirmó que ninguna de las partes ha intentado o insinuado el abandono de las negociaciones.
Solidarios
La Conferencia Episcopal de Costa Rica, Cecor, alentó el diálogo y se solidarizó con Honduras, especialmente con la Iglesia en ese país.
En el texto firmado por el Presidente de la Cecor y Arzobispo de San José, Monseñor Hugo Barrantes Ureña, los prelados costarricenses expresan su “solidaridad con el pueblo de Honduras, y especialmente con la Iglesia de ese país encabezada por nuestros hermanos obispos en estos momentos de tensión e incertidumbre”.
Asimismo, manifiestan su “complacencia en que de nuevo nuestro país, en la persona del Presidente Dr. Óscar Arias Sánchez, sirva como puente de diálogo para restablecer la paz en la región”.
“Reiteramos públicamente nuestra confianza en el Derecho Internacional y el diálogo, como medios para llegar a alcanzar el Bien Común de los pueblos, y en este momento tan delicado, el bien del pueblo hondureño”, añaden.
En el texto los obispos elevan sus oraciones a Dios “nuestro Padre, y a su Hijo Jesucristo, ‘el Príncipe de la Paz’, para que los esfuerzos de mediación en esta crisis, sean acogidos de buena fe por las partes intervinientes; y al Espíritu Santo para que ilumine a quienes prestan su servicio como mediadores, y así se llegue a una solución viable y pacífica a favor de todos los hondureños”.
