Honduras
Los actos vandálicos efectuados por los protestantes simpatizantes del ex presidente Manuel Zelaya no han dejado más que temor, pérdidas económicas, destrucción y maltratos humanos.
Ayer los hondureños vivieron un día colmado de incertidumbre, debido a las protestas violentas que han manifestado desde el domingo varios grupos de personas allegadas al destituido presidente Manuel Zelaya.
En las principales ciudades del país continuaron los escándalos, quema de llantas, destrucción y hasta robos efectuados por los manifestantes.
Ciudades como Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba y El Progreso han sido escenarios de actos vandálicos provocados por los manifestantes.
San Pedro Sula mostraba ayer una cara diferente a la acostumbrada: vitrinas quebradas, suciedad en las calles, maceteras destruidas y paredes manchadas, a tal grado de no respetar la catedral sampedrana, lugar donde dejaron mensajes ofensivos contra el presidente Micheletti, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez y hasta el hijo del Creador del universo, Jesucristo.
También se conoció que un local donde funciona un cajero automático en la primera calle fue destruido y saqueado por los protestantes, quienes se llevaron sillas, documentos y hasta el aparato donde se mantiene el dinero. Otro lugar afectado fue un restaurante de comida rápida ubicado en el parque central de San Pedro Sula.
Además de las constantes amenazas de atacar en este rotativo, los vándalos mantienen atemorizados a los propietarios de negocios en el centro de la ciudad. Algunos no han abierto sus locales para evitar robos y mayores pérdidas, mientras los que han desobedecido las recomendaciones de la Policía han sufrido las consecuencias.
Los daños provocados son innumerables y las reparaciones en los establecimientos afectados serán cuantiosas.
Muchos ciudadanos de la capital industrial se han quejado porque no pueden llegar a sus lugares de trabajo, varios han recibido órdenes de no presentarse a sus labores y en algunos casos los días sin laborar no les serán remunerados por sus empleadores.
Autoridades
El jefe de la Policía Nacional en la zona noroccidental, Abraham Figueroa Tercero, dijo que están alertas ante cualquier orden de detener a los protestantes.
“Tenemos suficiente personal policial y militar para evitar actos vandálicos, las instrucciones se están siguiendo al pie de la letra para mantener el orden”, manifestó Figueroa Tercero.
También hizo un llamado a los hondureños para que se mantengan unidos. “Queremos recordarle a la gente que aquí todos somos hondureños y debemos actuar de una manera prudente y sensata y que evitemos estas confrontaciones que nada bueno van a abonarle al país”, expuso Figueroa.
Además, el comisario de Policía Leonel Sauceda aseguró que están evitando a toda costa usar la fuerza bruta contra los manifestantes, pues quieren evitar que surjan mártires.
“No queremos que los disturbios continúen, ya negociamos en una ocasión y a cambio les ofrecimos que los dejaríamos hacer sus protestas sin darles detención. Están advertidos y no dudaremos en actuar”, explicó el comisario Sauceda.
Obligados
Los empleados del Registro Nacional de las Personas, RNP, y del Ministerio del Trabajo tuvieron que dejar de laborar ayer tras ser obligados por las turbas.
Parte del personal del RNP expresó que un grupo de manifestantes les indicó que les daban 20 minutos para cerrar el lugar.
Informaron a la población que hasta que la calma regrese a la ciudad, volverán a trabajar en sus horarios normales pues no pueden exponer su integridad física.
