Sudáfrica
Que arranque un torneo sin que Brasil sea el favorito principal es algo que no se ve con frecuencia. Esta Copa Confederaciones a disputarse del 14 al 28 de junio en Sudáfrica tiene a otro equipo en ese pedestal: España. Arropada con una racha de 32 victorias consecutivas, el cetro de la Eurocopa y dueña de la cima de la clasificación de la Fifa, la “Roja” es la Selección a batir en el torneo que sirve de ensayo general para la Copa Mundial dentro de 12 meses.
Brasil y el actual campeón mundial Italia se encuentran un escalón más abajo en cuanto al favoritismo en la Confederaciones. Los ibéricos abrirán mañana contra Nueva Zelanda en Rustemburgo y seguido se las verá con Irak y la anfitriona Sudáfrica dentro de un Grupo A en el que sacar la clasificación a las semifinales se considera como un formalismo ante la importante brecha en cuanto a antecedentes que les separa de los demás.
El verdadero examen será el cruce de semifinales, y la expectativa se cierne en saber el rival que le tocaría a los españoles. Por alcurnia, la lógica indica que Brasil e Italia deben repartirse los dos primeros puestos del Grupo B. Pero tampoco puede descuidarse de sus rivales de llave, que completan Estados Unidos, campeón de la Concacaf; y Egipto, campeón africano.
“Ganarla es el siguiente reto que tenemos. No pensamos en si nos la jugaremos con Brasil o Italia porque antes hay tres rivales que tenemos que respetar. Cuando lleguen ya hablaremos de lo que seguro serán unos partidazos”, dijo el defensor español Sergio Ramos a su llegada a Sudáfrica.
Hasta hace unos meses, el Brasil dirigido por Dunga no daba señales de fiabilidad. Aún con el cartel de campeón de la Copa América, la “canarinha” no entusiasmaba con su juego incoloro y se hablaba que Dunga podría perder el puesto con un mal papel en la Confederaciones.
Las dos últimas fechas de las eliminatorias mundialistas, sin embargo, han cambiado el entorno en Brasil al desplazar a Paraguay de la punta en la carrera sudamericana.
Lo hizo con una gran victoria de visitante 4-0 sobre Uruguay en el estadio Centenario, donde no ganaba desde 1976, y luego superó como local 2-1 a Paraguay al remontar en el marcador. Brasil hizo ver su mejores armas: la elegancia de Kaká, la velocidad de Robinho, la seguridad de Julio César en el arco y sobre todo pegada implacable para definir.
Durante décadas, España siempre aterrizaba a las grandes citas como promesa e hizo costumbre despedirse con decepciones.
La Eurocopa que ganó el año pasado en Austria y Suiza ha cambiado su perfil con un equipo que tiene a figuras como Fernando Torres, Xavi Hernández e Iker Casillas.
“Hace años mirábamos a los extranjeros como una raza superior, pero ahora todo se ha ido igualando. Nos hemos despojado de las bobadas y los falsos complejos”, dijo Vicente del Bosque, quien tomó la dirección técnica luego que Luis Aragonés les sacó campeones en la Euro.