Pakistán
Al menos 24 personas murieron y cerca de 300 resultaron heridas ayer, en un atentado suicida con coche bomba que devastó un edificio de la policía en Lahore y que el gobierno interpretó como una represalia por su ofensiva contra los talibanes.
Un balance anterior cifró los muertos en 23, once de ellos policías, y los heridos en unos 250.
El atentado se produjo mientras prosigue la ofensiva del ejército contra los talibanes relacionados con Al Qaeda que se han refugiado en las zonas tribales del noroeste de Pakistán. Los combatientes islamistas han prometido vengarse ante esa vasta ofensiva que, bajo presión estadounidense, el ejército paquistaní puso en marcha hace un mes en el valle de Swat y sus alrededores, desde hace dos años en manos de los talibanes.
Incidente
La explosión -el tercer ataque en tres meses en esta gran metrópolis de 10 millones de habitantes- apunta a la red de violencia islamista por el apoyo de Islamabad a la "guerra contra el terrorismo" de EUA, que en los últimos dos años causó la muerte de unas 1,800 personas en todo el país asiático.
Ayer, tres hombres dispararon y lanzaron granadas contra los policías de servicio en un complejo que alberga varios edificios policiales y el cuartel general provincial de los servicios de inteligencia paquistaníes, el poderoso ISI, Inter-Services Intelligence, dijo la policía de Lahore. Uno de los asaltantes murió por los disparos de los agentes mientras que los otros dos fallecieron cuando una camioneta cargada de explosivos saltó por los aires en el exterior de un edificio situado al lado del cuartel del ISI. AFP
