Estados Unidos
El magnate estadounidense Charles Simonyi, pionero de Microsoft, despegó ayer por segunda vez del cosmódromo ruso de Baikonur a bordo del cohete Soyuz, previo pago de 35 millones de dólares, y será probablemente el último turista espacial en mucho tiempo.
Junto a Simonyi viajan su compatriota Michael Barratt y el ruso Guennadi Padalka, ambos astronautas profesionales.
El cohete despegó del cosmódromo situado junto a las estepas kazakas, no lejos del mar de Aral, y en unos minutos desapareció en el cielo bajo los hurras de la multitud.
Expectativa
El anuncio de la puesta en órbita, menos de diez minutos después, suscitó aplausos y gritos de alegría entre los centenares de espectadores agrupados a unos kilómetros del punto del lanzamiento.
"¡Soy feliz!", comentó la esposa de Simonyi, Lisa Persdotter, tras el despegue. Visiblemente muy emocionada, la bella sueca se secaba las lágrimas con un pañuelo blanco.
Los familiares y amigos de Simonyi y del equipo de la agencia Space Adventures, organizadora de los viajes de todos los turistas espaciales, se reunieron poco después para celebrarlo con champán al grito de "¡Por Charles!". AFP
