Estados Unidos
El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, reúne este domingo a sus gobernadores en Medellín, Colombia, para solicitar una ampliación de capital en un contexto de crisis, y sin que los países de la región se muestren entusiastas ante la oferta de préstamos.
El BID celebra este año su 50 aniversario a primera vista con una buena cifra para un banco: un récord de más de 11,200 millones de préstamos en 2008, y otro posible récord de 18,000 millones este año.
Pero la gran mayoría de esos préstamos han ido a parar a proyectos de tipo social, como lucha contra la pobreza o la estabilización del sector inmobiliario, tras el histórico derrumbe del sector el año pasado.
Como el resto de instituciones multilaterales, el BID reaccionó con rapidez a la crisis que se abatió sobre América Latina, y extendió una línea de crédito casi inmediato de 6,000 millones de dólares, en octubre pasado. Pero por el momento los países miembros se han mostrado reticentes a usarla. Esos nuevos créditos "son costosos", reconoció a principios de mes el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, quien quiere ampliar el abanico de productos para atraer a países con buen comportamiento macroeconómico como México o Brasil.
