Honduras
Bajo estrictas medidas de seguridad salió del centro hospitalario donde fue atendida la jueza Delmi Marina Gutiérrez, después de sufrir un atentado criminal junto a otro compañero frente a la colonia Alameda, cerca de los juzgados de la ciudad.
En el hospital estaban efectivos de la Policía Preventiva y del Ejército que en todo momento se mantuvieron frente a la puerta de la habitación. Cuando fue trasladada en silla de ruedas al automóvil que la conduciría con rumbo desconocido, se cubrió con el saco de un amigo.
El hermetismo con que se ha manejado el caso ha imposibilitado la obtención de datos sobre la abogada Gutiérrez, que asumió el cargo de jueza de Letras seccional hace tres meses.
“Las investigaciones continúan en torno a los casos que ella maneja para hallar alguna pauta de quiénes pudieron atentar contra la vida de la jueza”, dijo Dennis Armijo, jefe regional de la Dnic.
La togada es originaria de la ciudad de Tegucigalpa y fungió como defensora pública por un tiempo para después ser ascendida al cargo de jueza de Letras seccional en sustitución de Nelly Bejarano.
De ahora en adelante, los jueces tomarán medidas estrictas para evitar atentados.
