Estados Unidos
Pregunte en Citigroup si considera vender Banamex –su operación en México– y la respuesta probablemente será más nerviosa que rotunda.
Los rumores de una posible venta al magnate Carlos Slim que impactaron el mercado cambiario en enero fueron desmentidos. Pero si se le consulta informalmente a algún ejecutivo sobre los prospectos de algún futuro traspaso del banco número dos de México, la negativa suele venir acompañada por "hasta ahora", o "según la última reunión...".
Y es que la certeza escasea dentro del gigante de las finanzas internacionales por estos días. La rapidez de los acontecimientos, en momentos en que el grupo libra una encarnizada lucha por sobrevivir a la crisis, está dejando en evidencia que no hay nada escrito en piedra. Y aún cuando nadie cuestiona que al grupo le conviene quedarse con sus valiosos activos en la región, la pregunta más difícil de responder es: ¿se lo permitirá la crisis?
División precautoria
Oficialmente y bajo los lineamientos de su último plan para encontrar el camino a la rentabilidad, la compañía preservará su larga lista de bancos latinoamericanos, que además de Banamex, incluyen a Banco Cuscatlán -El Salvador- y Banco Uno -Centroamérica- y sus bancos Citibank en Argentina, Brasil, Chile -donde es socio del local Banco de Chile, del Grupo Luksic-, Guatemala, Perú y El Salvador.
Esto quedó de manifiesto cuando en la reestructuración fueron colocados dentro de Citicorp, conocido como el "banco bueno" del grupo, porque en ella ingresaron los activos que quiere preservar. "Todos los negocios bancarios de Latinoamérica están en Citicorp", dice Alberto Gómez Alcalá, director de Estudios Económicos y Asuntos Institucionales para Latinoamérica de Citigroup. "La lógica es que sean los negocios bancarios los que queden allí". Y el grupo ha expresado su compromiso de crecer en los mercados con mayor potencial, lo que incluye la región. "En 2008, ella fue la que contribuyó de manera más importante a los resultados globales de Citi, y el modelo de Banco Universal que Citi está instrumentando está basado en el modelo de América Latina".
En la reestructuración, sólo algunos activos no bancarios en Latinoamérica –que incluyen sus operaciones de administración de pensiones y de seguros– pasaron a Citi Holdings, el "banco malo", que agrupa sus operaciones de corretaje, además de su banca de consumo y su masiva deuda tóxica. Bajo los planes del grupo, los activos que entran en esta unidad podrían ser colocados en venta.
En la tormenta
Pero aún cuando las intenciones del grupo de quedarse en la región no podrían ser más claras, analistas señalan que todo dependerá del éxito que tenga en sortear la crisis financiera que en los últimos 15 meses le ha acarreado pérdidas netas por casi $29 mil millones y ha reducido el valor de su capital accionario a unos minúsculos $19 mil millones, desde los $300 mil millones de hace dos años.
Las elevadas pérdidas del grupo son atribuidas a su elevada cartera bajo riesgo de no pago vinculada con la crisis de préstamos subprime y al empeoramiento de la economía estadounidense, que comienza a traducirse en incumplimientos en los préstamos más tradicionales.
"La pregunta, entonces, se convierte en: ¿pueden preservar esos activos?", dice Jaime Peters, analista del sector financiero de la firma Morningstar. "Si de aquí a unos meses algo pasa y ellos se encuentran en una situación en la que el capital comienza a escasear y tienen que colocar algo en venta, y el gobierno no da señales de que va a salir al rescate, es muy posible que el plan B pase a un plan C, con serios cambios para atender las nuevas necesidades".
Incontenible
En realidad, los planes de Citigroup ya van mucho más por debajo en el alfabeto. Sus esfuerzos por lidiar con la crisis vienen siendo emprendidos desde cierto tiempo atrás y han pasado desde solicitar financiamiento a cambio de una participación accionaria del príncipe árabe Alwaleed bin Talal –quien terminó perdiendo miles de millones de dólares tras la operación–, hasta recibir más de $45 mil millones de ayuda gubernamental, unos $20 mil millones de ellos en una infusión de emergencia realizada en noviembre. Ese plan de emergencia también involucró que el gobierno estadounidense garantizara más de $301 mil millones de activos tóxicos.
Pero si los salvavidas no funcionan, a Citigroup no le costaría mucho conseguir interesados si decide vender Banamex o Citibank Brasil, los busca oportunidades como Carlos Slim, están de cacería.
Gobierno aumenta participación
La acción del banco Citigroup cayo más de 30% ayer en la bolsa de Nueva York, luego de que las autoridades estadounidenses decidieran aumentar su participación en el ex número uno mundial de las finanzas, diluyendo fuertemente la parte de los accionistas. El gobierno estadounidense tomará una participación en el grupo bancario, al convertir en acciones ordinarias los 25 mil millones de dólares en acciones preferenciales que posee, anunció el departamento del Tesoro en un comunicado.
El gobierno canjeará por acciones ordinarias las acciones preferenciales que obtuvo en contrapartida de una ayuda a la banca por 45 mil millones de dólares, pero que no le daban derecho al voto, según el comunicado del Tesoro.
Según la prensa estadounidense, esta toma de participación constituirá una nacionalización parcial, con 30 a 40% del capital de Citigroup. Esta operación destinada a estabilizar el capital de una institución muy establecida en el mercado "no representa un aumento de la inversión del Tesoro en el Citigroup", precisó la nota oficial. CitiGroup cambiará su junta directiva, anunció Richard Parsons, presidente del banco, en un comunicado. Parsons prometió que la junta directiva tendrá en poco tiempo más una mayoría de directores independientes.
