Estados Unidos
El presidente Barack Obama se comprometió ayer a lograr un ahorro de 2 billones de dólares en los próximos 10 años y terminar el gasto en sistemas de armamento obsoletos de la era de la Guerra Fría, en una "época de rendición de cuentas" para la economía de su país.
En una segunda entrega de adelantos de su discurso ante ambas cámaras del Congreso en la noche del martes, Obama demanda sacrificios presupuestales a republicanos y a sus correligionarios demócratas y se comprometió a actuar en forma "audaz e inteligente" para revivir la economía.
El Presidente anuncia que sus asesores examinan el presupuesto federal para encontrar nuevas formas de ahorro en línea con su promesa de reducir el déficit a la mitad para 2013, cuando se espera que en 2009 sea de 1.3 billones de dólares.
"Ya hemos identificado 2 billones de dólares en ahorros en la próxima década", dijo Obama.
Austeridad
"En este presupuesto terminaremos programas educativos que no funcionan y pondremos fin a los pagos directos a grandes negocios agropecuarios que no los necesitan", agrega. El mandatario también se refirió a recortes en Defensa.
"Eliminaremos los contratos sin licitación que han desperdiciado miles de millones en Irak, y reformaremos nuestro presupuesto de Defensa para que no paguemos por sistemas de armamento de la Guerra Fría que no usamos", explicó.
Encuentro
El presidente Obama le dijo ayer al primer ministro japonés Taro Aso que EUA desea afianzar sus vínculos con Japón, un país que Obama describió como la piedra angular de la política de seguridad estadounidense en el este del Asia y un prominente socio económico. Aso, que lucha por mantenerse en el poder, fue el primer líder extranjero en visitar la Casa Blanca de Obama, y el presidente estadounidense lo calificó como "un testimonio de la firme sociedad entre Estados Unidos y Japón".
"La amistad entre EUA y Japón es extraordinariamente importante para nuestro país", dijo Obama a la prensa. "Creemos tener una oportunidad de trabajar juntos, no solamente en cuestiones relacionadas con la cuenca del Pacífico, sino con todo el mundo". El líder japonés, que se sentó junto a Obama en el despacho presidencial antes de su reunión privada, dijo que las dos mayores economías del mundo "deberán trabajar mano a mano" para solucionar las cuestiones "muy críticas, vitales" del mundo. AFP/ AP
