Pakistán
Un misil presuntamente estadounidense, lanzado por una aeronave sin tripulación, destruyó ayer un escondite de islamistas en el noroeste de Pakistán, en un incidente en el que perecieron 27 insurgentes locales y extranjeros, informaron elementos de inteligencia.
Otros milicianos resultaron heridos en el ataque en la provincia de Waziristán del Sur, un enclave de grupos insurgentes cerca de la frontera con Afganistán, donde se cree que los líderes de la red Al-Qaeda de Osama bin Laden y Ayman al-Zawahri están ocultos.
El nuevo gobierno estadounidense ha desdeñado las críticas de los paquistaníes de que los ataques con cohetes alimentan el extremismo religioso y el sentimiento antiestadounidense en la única nación con armamento nuclear del mundo islámico.
Aviones no tripulados al parecer han lanzado más de 30 ataques desde julio y un funcionario estadounidense indicó que el liderazgo de Al Qaeda ha sido diezmado.
Por su parte, las autoridades paquistaníes indicaron que la mayoría de las víctimas eran civiles.
Insurgentes del Talibán rodearon el complejo atacado ayer en la población de Shrawangai Nazarkhel y se llevaron a los muertos y a los heridos en varios vehículos.
Funcionarios de inteligencia, que solicitaron permanecer en el anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios de prensa, indicaron que entre las víctimas había 15 milicianos de etnia uzbeka y varios afganos.
Dos de los funcionarios dijeron que decenas de seguidores del líder talibán paquistaní Baitullah Mehsud se encontraban en el complejo cuando fue atacado.
El anterior gobierno paquistaní y la CIA designaron a Mehsud como el principal sospechoso del asesinato de diciembre de 2007 de la ex primera ministra Benazir Bhutto cerca de Islamabad. Los funcionarios paquistaníes lo acusan de albergar a combatientes extranjeros, entre ellos milicianos procedentes del Asia central y miembros de Al-Qaeda y de entrenar a atacantes suicidas. AFP
