Israel
Los candidatos al cargo de Primer Ministro realizaron ayer sus últimos esfuerzos para ganar el voto de los indecisos en las disputadísimas elecciones legislativas hoy en Israel, en las que se anticipa la irrupción de un partido ultranacionalista.
Las últimas encuestas publicadas antes de las elecciones de hoy mostraban que el partido Kadima centro, en el poder tenía pocos escaños de diferencia con el Likud, derecha, oposición.
El número de indecisos se acercaba al 20% --la tasa más elevada en la historia de Israel, según los sondeos-- y los líderes del Kadima y del Likud se esforzaban por atraerlos.
Favorita
"La victoria está a nuestro alcance", declaró a la radio pública la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, la jefa del Kadima, cuyo objetivo es convertirse en la segunda mujer jefa del Gobierno israelí tras Golda Meir.
"Si el Kadima obtiene tan sólo un mandato más que el Likud, podremos formar una coalición gubernamental porque somos un partido centrista que puede reunir a la derecha y a la izquierda", afirmó.
En el complejo mundo de la política israelí, la persona encargada por el presidente de la tarea de formar una coalición no es forzosamente la que obtuvo más votos, sino la que tiene mayores probabilidades de reunir 61 bancas en el parlamento unicameral de 120 legisladores.
Livni espera que un buen resultado en los comicios de hoy atraiga a su bando a partidos más pequeños, alejándolos de Benjamin Netanyahu, un ex primer ministro que dirige al Likud. AFP
"Como jefe del Estado me preocupa la incitación a la violencia contra el electorado".
Shimon Peres
Presidente de Israel