España
El estallido de una furgoneta bomba ayer en una zona de negocios del este de Madrid, que causó daños pero no heridos, fue atribuido por el Gobierno español a ETA, que podría así haber respondido a la decisión judicial de anular las candidaturas de dos partidos independentistas.
El ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, interpretó el atentado como una reacción de ETA a la decisión del Tribunal Supremo español de anular las candidaturas a las elecciones regionales del País Vasco del primero de marzo de los partidos independentistas vascos D3M, Democracia Tres Millones, y Askatasuna, considerados testaferros de Batasuna, brazo político de ETA ilegalizado en 2003.
Reacción
El presidente del gobierno regional vasco, el nacionalista moderado Juan José Ibarretxe, condenó el atentado de la manera "más enérgica" y pidió a ETA que "desaparezca de una vez por todas".
El líder del opositor Partido Popular, PP, (derecha) Mariano Rajoy, expresó su condena "más enérgica" e instó a la sociedad española a continuar con el objetivo de "vencer" a ETA. Rajoy saludó la decisión judicial de ilegalizar a los dos partidos independentistas próximos al grupo armado.
El juez Baltasar Garzón, de la Audiencia Nacional, principal instancia judicial española, decidirá el martes si suspende las actividades de estos dos partidos.
La explosión se escuchó en un amplio radio, causó daños importantes en los coches y edificios de los alrededores y dejó un cráter de un metro de profundidad en el suelo. AFP
