Tailandia
Por lo menos 59 personas, incluidos varios extranjeros, perecieron el jueves al incendiarse un exclusivo club nocturno donde un millar de juerguistas celebraba el Año Nuevo, informó la policía.
Agentes policiales indicaron que unas 130 personas más resultaron lesionadas a consecuencia del siniestro, que estalló poco después de la medianoche en el Santika Club, en una zona de Bangkok donde hay varios centros de entretenimiento.
Los agentes, que se negaron a dar su nombre por no tener autorización de hablar con la prensa, dijeron que el club estaba repleto con unas 1.000 personas. Los trabajadores de rescate dijeron que al parecer hay más cadáveres dentro del edificio destruido por el fuego.
El general de la policía, Jongrak Jutanot, dijo que por lo menos 59 personas murieron y que, entre los lesionados, había ciudadanos de Australia, Nepal, Japón y Holanda. No era posible esclarecer de inmediato las nacionalidades ni el número de todos los extranjeros que habrían muerto.
Más temprano, otro general de la policía, Chokchai Deeprasertwit, dijo que el siniestro pudo ser causado por petardos que los clientes introdujeron en el Santika o por chispas que se desprendieron de una pantalla, rodeada de pirotecnia, que mostró la cuenta regresiva para la llegada del Año Nuevo en un escenario del local.
Deeprasertwit informó que las muertes ocurrieron por quemaduras, intoxicación con humo y lesiones diversas cuando los clientes trataron de huir en tropel del club, que contaba sólo con una puerta.
Un bombero en el lugar, Watcharapong Sri-saard, dijo que en realidad había otra puerta en la parte posterior del inmueble, pero sólo el personal sabía de su existencia. Agregó que para salir del club era necesario pasar por varias escaleras y por los bares ubicados del lado de la ventana del segundo piso, lo que también dificultó el escape.
Los trabajadores de rescate dijeron que la mayoría de los cadáveres se encontraba en el sótano del club, que suele atraer a muchos tailandeses y extranjeros adinerados. Los cuerpos, colocados en bolsas blancas, fueron dispuestos en filas en el estacionamiento frontal del establecimiento, donde quedaron regados numerosos zapatos de las víctimas.
Un video proporcionado a APTN, la división televisiva de AP, por uno de los trabajadores de rescate mostraba varias víctimas ensangrentadas, golpeadas y quemadas sacadas a rastras del club en llamas o que lograron salir corriendo por la puerta o por las ventanas rotas.
Las llamas envolvían todo el inmueble durante la operación de rescate, y el techo del edificio de concreto se vino abajo poco después.
Un periodista de la AP, quien echó un vistazo al interior del inmueble, aún en llamas, dijo que todos los objetos en su interior habían quedado reducidos a cenizas.
La policía y las cuadrillas de paramédicos informaron que la operación de rescate se retrasó por el intenso tránsito de vehículos durante el Año Nuevo en el distrito de Ekamai, y por el gran número de automóviles aparcados en el club.
Una página de internet sobre los centros de entretenimiento en Bangkok señala que el club atrae a "una multitud de estudiantes tailandeses acaudalados, junto con occidentales y modelos europeas, que suelen aparecerse por ahí, con una multitud que bebe whisky y mira hacia un gran escenario".
Otra página señala que el techo alto y una enorme cruz en el salón principal hacen que uno se sienta "como si estuviera caminando en una iglesia".
