Nicaragua
La oposición nicaragüense convocó ayer a movilizaciones callejeras contra lo que comenzó a calificar como un "gran fraude" en las elecciones municipales del domingo, ganadas oficialmente por el gobernante Frente Sandinista en la mayoría de localidades, incluida la capital.
Mañana se realizará la primera movilización en León, segunda ciudad del país, 90 km al noroeste de Managua, allí fueron encontradas tiradas en el basurero municipal boletas y otros materiales usados en la votación.
El martes la movilización será en la capital, anunció en rueda de prensa el diputado Eduardo Montealegre, candidato opositor a la Alcaldía de Managua, quien pidió a la empresa privada dejar esa tarde libre a sus empleados para que asistan a la marcha.
El presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, Roberto Rivas, anunció el jueves el resultado del nuevo conteo de actas de Managua, que confirmó como ganador al candidato sandinista, Alexis Argüello, con el 52.32% de los votos, contra el 46.58% de Montealegre, del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, derecha. Montealegre rechazó el resultado del nuevo conteo realizado por el CSE. "Ni que publiquen 20 veces los resultados finales voy a reconocer que ganó don Alexis Argüello", dijo Montealegre, tras manifestar que "aquí se cometió un fraude y no podemos reconocer a alcaldes con esos resultados".
Celebración
Miles de simpatizantes sandinistas celebraron la noche del jueves en las calles de Managua el triunfo de su candidato con estruendos de morteros artesanales que metieron ruido en la casi desierta ciudad.
La capital estaba tranquila este viernes, aunque en las rotondas se mantenían grupos de seguidores del Gobierno, apostados ahí desde hace unos dos meses.
Eliseo Núñez, portavoz del Movimiento Vamos Con Eduardo, reconoció que las manifestaciones convocadas por la oposición podrían derivar en enfrentamientos con grupos de sandinistas. "Vamos a tomar los riesgos y vamos a hacer lo que tengamos que hacer para garantizar la seguridad de nuestra gente en las calles", dijo Núñez.
Religión
La Iglesia Católica reiteró su pedido a las autoridades electorales de un recuento de votos nacional con observadores independientes para borrar "la desconfianza generalizada".
Asimismo, organizaciones cívicas y varias personalidades emitieron una proclama en la que convocan a la "desobediencia cívica" contra las intenciones de fraude.
"La desobediencia cívica no es la utilización de ningún método violento, pero es el rechazo frente a los resultados del fraude", explicó Carlos Tunnerman, uno de los firmantes de la "proclama ciudadana ante el fraude electoral", éste fue embajador ante la OEA durante el primer gobierno del presidente Daniel Ortega en 1979 a 1990. AFP/AP
