Como una "grata sorpresa", calificó Hugo Fernández Araoz, vicecanciller de Bolivia, el deseo del presidente de Honduras de formar parte de la Alternativa Bolivariana para las Américas, Alba.
Fernández atendió a los enviados de LA PRENSA en el edificio de Relaciones Exteriores minutos después de que el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, se trasladará de ese inmueble a Cochabamba a fungir como mediador en la crisis que atraviesa el país del Altiplano.
¿Por qué cree que Honduras se solidarizó con Bolivia haciéndole un desaire a EUA?
Por su ingreso a la Alba. Ésa es la explicación, nuestras relaciones comerciales son muy pequeñas, ni siquiera tenemos embajada en Tegucigalpa. Esta alianza generará que los países se solidaricen entre ellos.
¿Existe la posibilidad de que Bolivia tenga embajada en Tegucigalpa en un futuro cercano?
No, no creo, no quisiera levantar falsas expectativas. Deberíamos hacerlo, pero no tenemos capacidad económica. No tenemos ni una embajada en África, que es una región con la que queremos estrechar vínculos.
¿Cómo define el momento político que vive Bolivia?
Estamos en un proceso de descolonización. La liberación de nuestros pueblos lleva ya dos siglos, pero persiste una mentalidad colonial, un énfasis en relacionarnos con los países que fueron nuestras metrópolis en aquellos tiempos. Por eso la gran importancia del Alba, porque esta alianza busca estrechar relaciones no sólo comerciales, que vamos a tardar en desarrollarlas, sino también relaciones políticas y culturales.
¿La Alba es sólo comercial o tiene algún componente político?
Sí, por supuesto que tiene el componente político, el Alba es un proceso de integración que no es únicamente comercial. En América Latina se han implementado varios tratados económicos como la Aladi (Asociación Latinoamericana de Integración), el Mercado Común Centroamericano, la CAN (Comunidad Andina) y el Mercosur. Todos esos procesos de integración se basaron sólo en lo comercial, pero eso no es suficiente. Las alianzas, conversaciones, acercamientos e integración de los pueblos deben ser desde un enfoque integral, en las que se incluyen los factores políticos y culturales, aunque sin injerencia en los asuntos internos y la soberanía de cada país.
¿Cree usted que Honduras seguirá con el mismo proceso de Venezuela y Bolivia de alejarse de Estados Unidos?
Cada pueblo debe escribir su propia historia. Nuestra crítica al modelo neoliberal se debe a que todos los países nos vistieron con un traje cortado por la misma tijera. A unos nos quedaba ancho y a otros estrecho y nos hemos sentido muy incómodos con eso. El proceso del Alba y los tratados de integración que estamos empujando en América del Sur están tomando muy en cuenta las asimetrías que hay en nuestros países desde los ámbitos de tamaños de nuestras economías y las potencialidades de las mismas.
¿La descolonización a la que se refiere implica un cambio de sistema político, el fin de la democracia?
Estamos en el siglo 21, está la expresión socialismo del siglo 21, que es diferente a la Guerra Fría, diferente al sistema unidimensional de gobernar. Tenemos que vivir en un mundo multipolar, donde las opiniones aportan a la construcción de un mundo diverso, impera respeto, surge una complementariedad y los lazos de colaboración deben estrecharse más.
¿El Alba implica alejarse de EUA?
La geografía no se puede cambiar, nosotros vivimos en un barrio donde tenemos vecinos y esos vecinos no se van a cambiar de barrio, pero no vamos a seguir pensando con esquemas de la Guerra Fría de si estás conmigo o estás contra mí, eso no es correcto. En este barrio todos debemos respetarnos, lo que nosotros no aceptamos de EUA es la injerencia en asuntos nuestros. Pero eso no quiere decir ni pelear ni guerrear con EUA. No nos distanciamos de EUA porque queremos ir contra ellos, sino contra sus malas conductas históricas.
Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua tienen relaciones con Irán, ¿Honduras las tendrá?
No sé, ésa es una decisión soberana de cada país, pero no hay que sacar eso de contexto, todos los países de Sudamérica tienen relaciones con Irán desde hace tiempo.
¿Le molesta que se arme un escándalo por las relaciones de su país con los iraníes?
Bolivia no tiene por qué pedirle permiso a alguien para tener relación con determinado país. Argentina y Chile tienen vínculos con Irán y no se armó un escándalo por esa circunstancia. Ahora, esto no quiere decir que otros países tengan que relacionarse con los iraníes, en el caso nuestro lo hicimos porque habíamos descuidado nuestras relaciones con ellos. Es interesante tener relaciones con esa nación asiática.
¿Le sorprende que un país como Honduras dé un vuelco en sus relaciones internacionales y se integre a la Alba?
No, no me sorprende. Honduras calibró bien sus propias necesidades y objetivos y considera que es de su interés formar parte de esta alianza. Lo que a nosotros nos satisface es que Honduras se haya puesto en sintonía con nosotros y hablemos a un nivel más cercano, pues nos une un proyecto de futuro que es muy importante.
Bolivia también tendrá relaciones con Rusia, al igual que Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Luego de romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos, Bolivia le pedirá a Rusia que coopere con ellos en la lucha antidroga.
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