De pastor de llamas a discípulo de Chávez

Bolivia6
La increíble historia de un presidente indígena que tiene en crisis a Bolivia
Hacía un frío que calaba los huesos. Él, impávido, miraba la televisión en su recámara mientras gente a su alrededor celebraba la victoria.

Hacía un frío que calaba los huesos. Él, impávido, miraba la televisión en su recámara mientras gente a su alrededor celebraba la victoria.

"No, aún no tengo por qué festejar. Hay que esperar unos minutos más". Una hora después las primeras lágrimas, comenzaron a rodar por sus mejillas.

La televisión acababa de informar que Juan Evo Morales Ayma había obtenido el 53.7 por ciento de los votos y que se convertía en el primer presidente indígena en la historia de Bolivia.

Ese mismo 18 de diciembre de 2005, en su primer discurso como mandatario electo, gritó ante el delirio de sus simpatizantes: "Causachun coca, wañuchung yanquis". ("Viva la coca, mueran los yanquis").

Un milagro

De cada mil niños que nacen en Bolivia, 54 mueren. Evo casi se convierte en parte de esa estadística. María Ayma Mamani, su madre, lo trajo al mundo con la ayuda de una curandera en el pueblito de Isallavi, Oruro, el 26 de octubre de 1959.

Forma parte de una familia de siete hermanos, de los cuales sólo viven tres. Los otros cuatro murieron cuando tenían entre uno y dos años.
Don Dionisio Morales Choque, su padre, decidió que el nombre del nuevo hijo lo iba a decidir con ayuda del almanaque. Evaristo era la primera opción. Lo descartó por largo.

En sus primeros años, Evo sufrió las inclemencias de un frío perturbador y por la escasa comida. Vivía en una casa de adobe y techo de paja. Medía tres metros por cuatro. El piso era de tierra.

Futbolista frustrado

Tenía cinco años cuando la miseria de su familia lo obligó a tener su primer trabajo. Era pastor de llamas. Ahí nació su pasión por el fútbol. Los animales que pastaban le servían de defensas. Él las driblaba con su pelota de trapo y anotaba en porterías imaginarias.

Ocho años después, cuando ya se había trasladado al poblado de Orinaca, fundó su propio equipo de fútbol llamado Fraternidad. Era capitán y delegado. Su devoción por el deporte más popular del planeta lo llevó a probar suerte en el equipo San José de Oruro, de la primera división boliviana, pero su rendimiento no le ajustó para jugar a nivel profesional.

Cocalero

En su juventud, Evo fue panadero y ladrillero. Apenas llegó a tercer curso. En 1981, con 22 años y tras mostrar ligera inclinación por las bebidas alcohólicas, sucedió un hecho significativo que cambió su vida para siempre: su familia tomó la decisión de irse a vivir a El Chapare, sector famoso por la siembra de coca.

A pesar de que durante su adolescencia mostró dotes de líder, su encuentro con Filemón Escobar, seguidor de la ideología troskista, influyó en su formación como aglutinador de masas.

Poco a poco empezó a escalar en las filas sindicalistas. Su cenit lo alcanzó en 1994 cuando lideró una marcha de defensa de la coca, cuyo cultivo Estados Unidos presionaba para que fuera minimizado. Cuando volvió a El Chapare convertido ya en presidente boliviano, Evo señaló: "La coca tiene para nosotros el mismo valor que la hostia para los católicos".

Chavista

Luego de participar en centenares de bloqueos de carreteras, en los que hubo muertos, y de ser calificado como "canciller de la droga", "narcopolítico" y golpista, el indígena de la tribu aymara fue convencido para lanzarse al ruedo político.

Primero fue diputado, cargo que obtuvo y del cual después renunció, luego se lanzó en busca de la presidencia de la nación. Perdió por escaso margen, 1.6 por ciento, las elecciones de 2002 ante Gonzalo Sánchez de Losada.

Evo había conocido a Hugo Chávez un tiempo atrás y en 2002 ya sentía una enorme devoción por el venezolano. Tras su derrota ante Losada, Chávez le habló a Evo de la Biblia y le dijo: "paciencia, Evo, la revolución lleva tiempo".

Un año después, Sánchez de Posada se ve obligado a renunciar debido a revueltas lideradas por Morales. Una por un impuesto que el Gobierno pretendía poner en vigencia y otra por la llamada "Guerra del gas".

Provisionalmente, asumió como presidente el periodista Carlos Meza, quien también acusa a Evo de derrocarlo. Su sucesor fue Eduardo Rodríguez Veltzé.

Éste llamó a elecciones y en diciembre de 2005 Evo arrasa a Jorge Quiroga, su contendiente, y se convierte en el décimo Presidente en la historia de Bolivia en ganar la elección por mayoría absoluta.

Querido y odiado

En el sector conocido como la Media Luna, compuesto por Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, Evo es odiado.

Pero así como lo repudian en el oriente boliviano, lo idolatran en La Paz, El Alto, Oruro, Potosí y una porción de Cochabamba.

"Yo estoy con Evo, es uno de los nuestros, mi hermano es el presidente, él nos representa y quiere lo mejor para nosotros", dice Julio Boloix, un indígena de la tribu aymara que vive en El Alto.

Cuando Evo llega a los poblados a repartir el dinero que le da Chávez, lo reciben así: "Llegó el presidente cocalero, el planta coca como nosotros, él es nuestra sangre".

Morales es el discípulo número uno de Chávez, tanto así que no le ha importado desangrar al pueblo boliviano con tal de agradar a "mi hermano mayor", a l revolucionario que alienta su continuismo a punta de "petrodólares

13/11/2008
Nelson García
nelson.garciaSPAMFILTER@laprensa.hn

Bolivia

La Paz
Evo Morales, Hugo Chávez
   OPSA Todos los Derechos Reservados © 2009