Estados Unidos
Luego de siete días de deliberaciones, un jurado estadounidense declaró culpable ayer a un empresario venezolano acusado de haber ocultado el origen de un maletín repleto de dinero que habría sido enviado por el Gobierno de Hugo Chávez a la campaña de la ahora presidenta argentina Cristina Fernández.
Los doce miembros del jurado entregaron su veredicto después de ocho semanas de juicio a Franklin Durán, de 41 años, detenido en el área de Miami el 11 de diciembre de 2007.
Durán fue declarado culpable de las dos acusaciones que enfrentaba: de haberse desempeñado como agente del Gobierno de Venezuela sin haber notificado previamente a las autoridades estadounidenses, como lo requiere la ley; y de haberse asociado junto a otros cuatro sudamericanos para ocultar el origen y el destino del dinero del maletín.
El empresario, que se declaró inocente y por eso fue enjuiciado, podría ser condenado como máximo a 15 años de prisión. La sentencia la determinará la jueza Joan Lenard el 12 de enero próximo.
Veredicto
Al llegar caminando de traje oscuro y corbata a la sala de audiencias, Durán se veía relajado y en varias oportunidades sonrió cuando volteó atrás, hacia sus familiares. Minutos más tarde, cuando la secretaria de la jueza anunció el veredicto, se veía inmutable.
Sus familiares, entre ellos su hermana Ada Durán, se enjugaron las lágrimas con un pañuelo.
De acuerdo con la Fiscalía, el dinero del maletín fue uno de los numerosos envíos de Chávez a la campaña de la mandataria argentina. En el momento de la confiscación, Fernández era esposa del entonces presidente Néstor Kirchner.
En Argentina, Aníbal Fernández, ministro de Justicia y Seguridad, fue el único integrante del gabinete que se refirió a la sentencia del caso.
En diálogo con el canal de noticias por cable local C5N, el ministro sostuvo que sobre "eso no hay nada que opinar porque es un tema de un país soberano y una decisión soberana".
"Me tiene sin cuidado si lo absuelven, si lo condenan, es un tema de ellos", añadió.
Sin embargo, recordó que "para llevar a la práctica ese juicio quisieron meterse en la vida de los argentinos, embarrar la vida de los argentinos. Ensuciaban, denunciaban, a la Argentina".
Otros tres acusados —dos venezolanos y un uruguayo— se declararon culpables y resolvieron colaborar con el Gobierno estadounidense con la esperanza de que les reduzcan sus condenas. Aún esperan sus sentencias. Varios de ellos fueron testigos de la Fiscalía durante el juicio.
Un quinto acusado, un presunto agente de Inteligencia venezolano, está prófugo de la justicia estadounidense.
Al salir de la corte federal, el abogado de Durán, Ed Shotat, dijo que apelará el veredicto ante un tribunal superior de Atlanta. Si allí tampoco obtuviera un resultado favorable, podría elevar el caso hasta la Corte Suprema de Estados Unidos.
Este juicio fue un "circo político. Creo que Franklin Durán fue manipulado por el Gobierno de Estados Unidos", declaró Shohat.
El fiscal Thomas Mulvihill, sin embargo, negó que se haya tratado de un juicio político, como alegan Shohat y los Gobiernos venezolano y argentino.
"Éste no fue un juicio político. No nos involucramos en eso", expresó Mulvihill tras afirmar que la Fiscalía estaba "muy complacida con la decisión del jurado".
Patrick Rowan, fiscal general adjunto para Seguridad Nacional, declaró en un comunicado de prensa la conformidad del Gobierno estadounidense con la decisión del jurado.
"El veredicto de culpabilidad de hoy y las declaraciones de culpabilidad anteriores de otros tres acusados en el caso deberían servir como una fuerte advertencia para otros que operan ilegalmente en Estados Unidos en nombre de Gobiernos extranjeros", dijo Rowan.
El escándalo del maletín estalló en agosto de 2007, pocos días después de que las autoridades argentinas confiscaron la valija con 800,000 dólares que llevaba el empresario venezolano-estadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson al llegar al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires.
Antonini, de 47 años, viajaba en un avión alquilado por el Gobierno argentino, con unos cuantos funcionarios de la petrolera estatal venezolana Pdvsa y de Argentina.
Los fiscales alegan que Durán y los demás acusados presionaron en Miami a Antonini para que no revelara que el dinero provenía de Pdvsa y estaba destinado a la campaña de Fernández.
Presentaron además numerosas evidencias para mostrar que Durán y su socio Carlos Kauffmann tenían una relación comercial vieja y jugosa con el Gobierno venezolano, al que le pagaban decenas de millones de dólares de sobornos para mantener sus negocios.
Según la Fiscalía, varios funcionarios jerárquicos de Venezuela, entre ellos algunos de la Vicepresidencia, miembros de la policía secreta Disip y del Ministerio de Justicia, dirigieron las actividades de Durán y los otros acusados en Miami.
