Georgia
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, prometió ayer retirar a partir de hoy sus tropas de Georgia, cuyo Gobierno no reconoce las fuerzas de pacificación rusas en Osetia del Sur, al tiempo que los occidentales alzaron el tono para que Moscú cumpla su palabra.
Pese al acuerdo de alto el fuego, tanques y soldados rusos seguían aún en Georgia, fuera de la provincia separatista pro rusa de Osetia del Sur e incluso ayer "fortalecían" sus posiciones, cerca de Tiflis, según el Gobierno georgiano.
Sin embargo, el anuncio de la retirada rusa -hecho simultáneamente en Moscú y París y en coincidencia con la llegada a Tiflis de la canciller alemana, Ángela Merkel- no impidió a los occidentales alzar el tono de sus acusaciones contra Moscú.
Desde la capital georgiana, Merkel reiteró el llamamiento a la retirada de las tropas rusas. En Washington, la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, señaló que la reputación de Rusia "está hecha trizas" y expresó su deseo de que el Kremlin "mantenga esta vez su promesa" de retirar sus tropas hoy.
Asimismo, en un artículo que aparecerá en el diario francés Le Figaro, el presidente Nicolas Sarkozy también pidió con dureza una retirada "sin demora" de las fuerzas rusas de Georgia, al asegurar que "ese punto no es negociable".
"Si esta cláusula del acuerdo de alto el fuego no se aplica rápida y totalmente, me veré obligado a convocar un consejo europeo extraordinario para decidir las consecuencias a sacar", previno Sarkozy, presidente semestral de turno de la Unión Europea, UE.
Poco antes, Medvedev anunció a Sarkozy "que la retirada de sus tropas comenzará mañana 18 de agosto al mediodía", según un comunicado de la Presidencia francesa.
El jefe del Estado francés había advertido a su homólogo ruso de "consecuencias graves (...) en las relaciones de Rusia con la Unión Europea" si Moscú no respeta el acuerdo de alto el fuego negociado por Francia.
Fuerzas de paz
Los ministros de Relaciones Exteriores de los 26 países de la Otan mantendrán mañana una reunión extraordinaria para debatir sobre el conflicto ruso-georgiano y la actitud a adoptar frente a Rusia. A finales de abril, la Otan se negó a conceder a Georgia y Ucrania el estatus de candidato oficial inmediato a la adhesión
El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, aprovechó la visita de Merkel para rechazar la presencia de las fuerzas rusas de mantenimiento de paz. "Ya no se puede hablar en Georgia de fuerzas de paz rusas. No se pueden tener fuerzas de paz rusas", martilleó Saakashvili en referencia a las tropas estacionadas desde principios de los años noventa en los territorios separatistas georgianos de Abjasia y Osetia del Sur.
El presidente de la república separatista georgiana pro-rusa de Osetia del Sur, Eduard Kokoity, cesó ayer por la noche a su Gobierno y proclamó el estado de emergencia en esta región rebelde, informó el canal ruso de televisión Vesti-24.
"He firmado tres decretos, uno de ellos con la dimisión del Gobierno, otro con la proclamación del estado de emergencia en Osetia del Sur y el tercero con la creación de una comisión de urgencia encargada de liquidar las consecuencias de la agresión georgiana", declaró Kokoity a esta televisión.
El presidente osetio reprochó a su Gobierno una distribución lenta de la ayuda humanitaria entre los habitantes de Osetia del Sur, subrayando que "un funcionario debe trabajar para su pueblo y no para beneficiarse a sí mismo". Osetia del Sur, que pertenece oficialmente a Georgia pero que autoproclamó su independencia en 1992 tras la desintegración de la Urss, está determinada a obtener su reconocimiento, al igual que Abjasia, otra región separatista de Georgia, tras el fracaso de la operación militar georgiana para recuperarla a la fuerza.
