Honduras
La Selección Nacional tendrá el apoyo de la afición catracha en todo Honduras y en el estadio Olímpico que de a poco se está llenando.
La afición ha respondido al llamado de la Bicolor para que el coloso sampedrano lusca abarrotado para lograr vencer esta noche a Canadá en partido por la cuarta fecha de las eliminatorias mundialistas de la Concacaf rumbo a Sudáfrica 2010.
La Selección sigue siendo un fenómeno que une a personas de diferentes religiones, razas y clases sociales.
No tiene edad y en nuestro país se vive intensamente, sobre todo cuando se trata de defender los colores patrios. Por ello, el entusiasmo es el de siempre.
Boletos ya no hay o por lo menos están en poder del mercado negro, que quiso o pretendió hacer su aguinaldo antes de tiempo. Todavía el jueves ofrecían boletos de sol hasta por 500 lempiras cuando en las agencias de Banco Ficohsa el valor era de 200.
Ayer los daban por el mismo precio y hasta menos. En las calles no hay otro tema de conversación que no sea el del partido de esta noche.
¿Cuántos goles irá convertir la Selección? ¿Clasificará sólo con este triunfo? ¿Jugará Ramón Núñez? Ésas son las interrogantes que se hacen los aficionados en las calles.
Pero sin duda todas estas preguntas quedarán despejadas esta noche al término de los 90 minutos. Mientras eso sucede, la afición hondureña sueña y se ilusiona con un triunfo ante los de la hoja de maple.
600 agentes velarán
Cualquiera podría pensar que 600 agentes son demasiados para velar por la seguridad de un partido donde al menos el 95 por ciento son hinchas de un equipo, pero lo cierto es que es mejor prevenir que lamentar y eso es lo que están haciendo las autoridades, con un dispositivo de cuatro cordones de seguridad dentro y fuera del estadio. El subcomisario Marden Romero, de la Policía Metropolitana número cuatro, es el responsable de este operativo, donde también participarán elementos del cuerpo de bomberos y la cruz roja.
Los agentes serán de la Policía Preventiva, Tránsito y elementos de la 105 Brigada de Infantería. El operativo empezará a funcionar a las ocho de la mañana, y entre las prohibiciones para los aficionados está el no portar ningún tipo de objetos contusos ni punzantes como decir sombrillas, politubos para astas de banderas y mucho menos petardos. La seguridad finalizará una vez termine de marcharse el último aficionado.