Honduras
La tercera posición era sólo cuestión de horas, lo malo fue que casi se nos sale el corazón de tanto estar pujando por ganarle el duelo a El Salvador.
El grupo estaba comprometido y Rueda había dicho antes del juego que había que ganar como fuera, y vaya que así fue.
Ahora el camino empieza a tomar forma, con un fortín como el estadio Olímpico estamos cerca de lograr lo que desde 1982 no logramos: clasificar a un Mundial.
Ahora como dijo el capitán de la Selección, Amado Guevara, al finalizar el compromiso que anoche se le ganó 1-0 al El Salvador, “tenemos que mantener este tercer puesto que nos garantizaría la clasificación”.
Los dos partidos que vienen para la Bicolor serán determinantes, ya nos dimos cuenta que el cuadro que afloje en casa, le estará diciendo adiós a Sudáfrica. Tendremos la posibilidad de seguir sumando de tres, jugaremos de local los siguientes dos duelos, primero el 12 de agosto recibiremos a Costa Rica y luego el 5 de septiembre nos mediremos a Trinidad y Tobago.
Escenarios
Ante los ticos el partido será en el Olímpico y esperamos que la historia se siga repitiendo, en esta era de Reinaldo Rueda hemos ganado todos los encuentros eliminatorios.
Ya el compromiso ante los trinitecos, el desarrollo se hará en el estadio Nacional, coloso que en este proceso recibiría la primera contienda eliminatoria. Aunque a comienzo de año ahí se llevó a cabo la Copa de Naciones en donde concluimos terceros.
Honduras en esta última etapa de la eliminatoria en la Concacaf, ha jugado cinco partidos de los cuales ha ganado dos, ha perdido dos y ha empatado uno. Las dos caídas han sido fuera de casa, la primera en Costa Rica y la segunda el sábado anterior en Estados Unidos.
De los cuadros de esta área quienes están luchando por los primeros puestos y de momento se encuentran cómodos son Estados Unidos que lleva 10 puntos y Costa Rica, el líder de la eliminatoria con 12 puntos.
De lo que resta sólo hay que seguir confiando de que se puedan sacar los puntos en casa, así como últimamente ha venido sucediendo bajo el mando del colombiano Reinaldo Rueda. Algo que no pasaba en los dos anteriores procesos.