Honduras
Halloween, o Día de brujas, se celebró a lo grande en la metrópoli sampedrana. Cientos de personas se disfrazaron y salieron a rumbear para disfrutar de esta noche en la que el terror fue un distintivo más.
La fiesta más esperada de la ciudad fue en el Atmósfera bar del hotel Crowne Plaza, donde después de una semana de expectativa gracias a Vivir en Rosa, se presentó Carlo Riley, el impresionista más fiel a la imagen del desaparecido Michael Jackson.
Fueron muchos los sampedranos que no se quisieron perder el show del talentoso joven originario de Denver, Colorado, quien llegó a San Pedro Sula desde el viernes muy temprano para ensayar con un ballet profesional y deleitar a los seguidores del Rey del Pop con los bailes que tanta fama le dieron al inmortal cantante.
Exitoso
Riley no sólo causó expectativa. Su presentación abarrotó el lugar ya que su espectáculo, que incluye 12 canciones, solamente podía ser admirado por 120 personas, pero al final fueron cerca de 300 las que lo aplaudieron.
Digicel, Miller y el hotel Crowne Plaza se lucieron con el montaje de la original fiesta en la que además hubo concursos de disfraces.
Los ganadores absolutos fueron Antonella Escobar y Félix Rivera, quienes imitaron a la famosa muñeca Barbie y a su apuesto novio Ken dentro de cajas gigantes.
Los premios que recibieron los afortunados incluyeron certificados de consumo, estadía en el hotel anfitrión y hasta Blackberry.
Canciones como “We are the world”, “Beat it”, “Bad”, “Smooth criminal”, “Billie Jean” y el súper éxito “Thriller” fueron parte del repertorio de Carlo Riley, que además de bailar, hizo la fonomímica, imitando fielmente a Jackson.
El imitador, quien saltó a la fama en marzo de 2007 tras ser reconocido por el propio Michael como el reflejo más fiel de su imagen, no sólo causó gran impresión entre los sampedranos, sino que también se robó las ovaciones por su show de primer nivel.
El organizador de esa noche dedicada al astro internacional fue Carlos Cáceres, que con el apoyo de los auspiciadores logró anotarse un hit en el montaje y realización de la esperada velada.
