Honduras
Una mujer de 60 años, sus dos hijos y su yerno fueron asesinados la tarde de ayer en medio de una emboscada que malvivientes les tendieron en una carretera de tierra próxima a la ciudad de Danlí. El jefe de la familia había muerto apenas dos meses atrás en idénticas circunstancias.
Por la escena del crimen, los asesinos de la familia, al parecer, se han propuesto borrar de la faz de la tierra hasta el apellido de los Ramos Romero, según se desprende de los incontables impactos de bala que se registraron en el Toyota, de doble tracción, color corinto, placas PBZ 4740, en que la familia se aprestaba a llegar a Danlí.
Testigos y sobrevivientes firman que cuando circulaban cerca de el caserío El Tablón a unos 15 kilómetros al norte de Danlí, se produjo una lluvia de balas de grueso calibre que varios hombres dispararon desde el monte aprovechando que había una curva con pendiente y el automotor tenía que disminuir su velocidad.
Los malhechores tenían bien estudiados los movimientos de sus víctimas, pues no sólo los les dieron seguimiento mientras se dirigían a Danlí, sino que además los esperaron en uno de los mejores lugares que la carretera ofrece para parapetarse y realizar una emboscada con todas las ventajas.
Las víctimas
En el lugar de los hechos fallecieron de inmediato Marco Antonio Ramos Romero, de 26 años, quien venía conduciendo el carro y quedó de bruces sobre el timón. También fallecieron su hermano Alfonso Gustavo Ramos Romero, de 30 años, y su cuñado Gerardo Valladares de 32.
La jefa de la familia, Ilsa Dolores Romero, de 60 años, salió gravemente herida y fue llevada de inmediato al hospital Gabriela Alvarado de Danlí; pero expiró por múltiples balazos en órganos vitales y porque se había desangrado en el camino. Ilsa era la mamá de Marco Antonio y Alfonso Gustavo Ramos.
Xiomara Ramos Romero, hija de Hilda y hermana de los dos muchachos muertos, se encontraba hospitalizada ayer en un centro médico danlidense, pero su pronóstico era reservado.
Hablan los familiares
Fredi Antonio Romero, hermano de Hilda y tío de las víctimas, dijo que hace dos meses, el esposo de Hilda, un agricultor de nombre Marco Antonio Ramos, murió cuando fue emboscado el automóvil en que viajaba.
El hecho sucedió en La Esperanza, El Guabal, zona adonde la familia tiene sus propiedades.
Fredi Antonio se negó a proporcionar nombres que consideraba sospechosos del cuádruple crimen.
En medio de su dolor y aflicción, Fredi Antonio Romero pidió que las autoridades de la zona den con el paradero de los delincuentes y los castiguen severamente.