Honduras
Con el pasar de los años, el matrimonio se consolida, pero la pasión y el amor suelen dejarse a un lado por las responsabilidades con los hijos, el trabajo y otras actividades.
¿Será que la pasión de los primeros años, realmente llega a su fin?
Muchos estudios han demostrado que la pasión tiene un tiempo y que después de los cuatro años pareciera que se pierde; sin embargo, muchos terapeutas en sexualidad y sicología han dicho que la pasión no termina simplemente hay que reinventarla a diario.
El sicólogo familiar y de pareja, Pedronel González, dice “en mi experiencia como psicólogo de pareja y de familia he descubierto que los tres grandes problemas de las parejas son la incapacidad para hablar de sus necesidades, incapacidad para comunicarse e incapacidad para resolver los conflictos”, en base a estos tres puntos el especialista propone que entre la pareja se haga un listado de las necesidades que cada uno tiene y ser específico; después hay que aprender a expresar los sentimientos especificando las conductas y las situaciones.
Hay que tener presente que lo importante no es lo que decimos sino cómo lo decimos y por último hay que aprender a resolver problemas. Los problemas se resuelven uno a la vez, por lo tanto cuando vayan a dialogar escojan sólo un problema, muchas parejas de desgastan física y emocionalmente porque cuando dialogan quieren resolver los 100 problemas que tienen a la vez.
En la intimidad
Es muy importante que las parejas se dediquen tiempo a diario, sin importar el cansancio o la rutina del día. La intimidad no necesariamente es la sexualidad, es también la complicidad y la confianza que se tienen. Por ejemplo el darse un beso antes de dormir, el decirse “te amo” o el decirle a su pareja lo importante que es él o ella en su vida, son detalles que ayudan a mantener viva la pasión y el amor.
También es necesario que las parejas enriquezcan su cultura sexual y librarse de miedos y tabús. Compren libros sobre sexualidad, léanlos juntos, coméntenlos y aprendan cosas nuevas sin temores, dice el sicólogo Manuel Orellana.
Escaparse al cine, tener una cena romántica en un restaurante, sorprender con un detalle a su pareja son cosas que las parejas deben practicar, es la mejor forma de salir de la rutina.
De vez en cuando pueden planear un viaje para los dos, irse a un hotel de playa o de campo y dedicarse el fin de semana sólo a complacerse el uno al otro.
Admirarse y respetarse son valores infaltables en todo matrimonio sólido.
