Costa Rica
Costa Rica estudia la posibilidad de romper relaciones diplomáticas con Honduras si el depuesto presidente Manuel Zelaya no es restituido en el poder, advirtió este jueves el presidente Oscar Arias.
El gobernante costarricense dijo en conferencia de prensa que el embajador en Honduras, Javier Guerra, ha sido "llamado a consultas" y que no regresará a Tegucigalpa mientras persista la actual situación.
"Estamos llamando al embajador y veremos la posiblidad de romper relaciones diplomáticas si no se restituye" a Zelaya en la presidencia, manifestó Arias.
"Espero que el mundo entero no reconozca el gobierno de facto de Honduras", manifestó el gobernante costarricense, quien aclaró que no se le ha ofrecido asilo a Zelaya porque "lo que estamos esperando es que él sea reinstalado" en el poder.
Óscar Arias cree que Mel no debe regresar
El mandatario costarricense Óscar Arias no cree prudente que el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, retorne a su país como lo anunció.
Arias dijo al diario local La Prensa Libre que un pronto retorno de Zelaya podría comprometer un eventual intento de conciliación con los sectores que fraguaron el domingo pasado lo que la comunidad internacional califica como golpe de Estado.
El gobernante costarricense, principal artífice de los acuerdos centroamericanos de paz, dijo que está dispuesto a mediar en el conflicto si las partes enfrascadas en la disputa lo solicitaran y decidieran negociar.
Zelaya había anunciado que retornaría a Honduras hoy jueves, en compañía del secretario general de la Organización de Estados Americanos, OEA, José Miguel Insulza, y las mandatarias de Argentina y Chile, Cristina Kirchner y Michelle Bachelet, respectivamente.
Pero hoy anunció que postergó su viaje para el fin de semana, para dar espacio a un ultimátum de 72 horas, puesto ayer por la OEA para que Zelaya sea devuelto al cargo, bajo la amenaza de expulsión del país del organismo.
“No estoy muy convencido de la conveniencia de que -Zelaya- llegue el jueves. él no me lo preguntó, pero si lo hubiera hecho, le habría dicho que no es tal vez lo más prudente”, dijo Arias poco antes de viajar al traspaso de poder en Panamá.
Bachelet no lo acompañará
El canciller Mariano Fernández descartó que la presidenta Michelle Bachelet acompañe a Zelaya en el retorno a su país. Fernández participó en el período extraordinario de las sesiones de la OEA en Washington, en que se analiza la situación del país centroamericano y donde reiteró el repudio de Chile por el golpe de Estado.
“Hay unanimidad mundial de que en América Latina un golpe de Estado militar no es aceptable bajo ninguna condición, independientemente de la situación del jefe de Estado elegido democráticamente, cualquiera que sea la preferencia que él tenga o lo que la opinión pública tenga sobre él”, declaró el ministro.
Además, calificó como “extremadamente severas” las medidas adoptadas por el organismo, entre las que se cuenta el plazo de 72 horas para restituir a Zelaya, y afirmó que hay que esperar qué sucede en ese período de tiempo.
Superado el periodo designado, “se va a proceder a la suspensión de la participación de Honduras en la OEA, que no es simplemente no participar en la Asamblea General, sino la exclusión en temas de defensa o cuestiones como el Banco Interamericano de Desarrollo”, recalcó Fernández en declaraciones telefónicas desde Washington a los periodistas chilenos. Dichas medidas son “extremadamente severas”, según el canciller, quien aseguró que “no pueden ser superiores” en el seno de la organización americana.
Consultas a embajadores
La mayoría de naciones de la Unión Europea, UE, decidieron ayer mantener por ahora a sus embajadores en Honduras “para monitorear la situación” en el terreno, aunque España había pedido a sus socios que siguieran su ejemplo de llamar a su representante a consultas.
“Los países europeos pidieron que los embajadores se queden para monitorear la situación, excepto España”, afirmaron a la AFP fuentes diplomáticas tras una reunión del Comité de América Latina del Consejo Europeo, Colat, en la que se abordó el golpe de Estado en Honduras.
Desde París, el canciller francés Bernard Kouchner anunció, empero, poco después que había decidido llamar a consultas a su embajador en Tegucigalpa. “Francia condena firmemente el derrocamiento del orden constitucional en Honduras y he decidido llamar a consultas a nuestro embajador”, declaró el canciller francés.