Honduras
Reconoce haber perdido el interés por su sexualidad, ¿siente que el deseo por su pareja ya no es el mismo?, que lo que antes le apasionaba hoy le da flojera.
Los psicólogos expertos en sexología, Ernesto López y Miguel Costa, autores del libro Cómo vencer la pereza sexual, explican cuáles son los enemigos del deseo.
1. Autoestima: Sentirse bien por lo que hace y valorarse positivamente por las metas en que se involucra es una forma de cultivar su atractivo personal. La autoestima es una gran guía para su vida sexual.
2. Prejuicios: Si piensa que las relaciones sexuales deben surgir inmediatamente, sin trabajo y sin hacer nada, es una creencia errónea que le puede llevar a la desesperanza y a la resignación.
3. Estrés: Si sus preocupaciones crecen, su cuerpo se queda sin energía y por lo tanto su deseo se inhibe. La tensión nerviosa quizá es el problema más difícil, porque para solucionarla necesita cambiar sustancialmente sus actitudes y su estilo de vida.
4. Incomunicación: Si los malentendidos y los resentimientos se acumulan, aumenta la distancia entre ustedes dos y se empobrece la sexualidad. Pero si ambos comparten sus inquietudes y sus temores, crean una intimidad que fomenta el deseo de estar junto al otro.
5. Rutina: Tener sexo determinados días de la semana transforma el placer en costumbre. La sexualidad no es sólo física, deben condimentarla con palabras, juegos, sonidos y diversión.
6. Problemas: Si tiene problemas con su pareja, éstos disminuyen la libido de ambos. Es mejor que hablen de ellos con sinceridad e intenten solucionarlos. No piensen que con el tiempo, eludiéndolos o haciendo el amor se solucionarán; al contrario, si no los arreglan siempre afectarán su vida sexual.
Estoy enamorada de Pinocho
Muchos hombres mienten por inseguridad y para tener control sobre la mujer
EUA. Si él miente compulsivamente, aunque no lo crea el primer engañado es él mismo, porque no ve la diferencia entre verdad y fantasía, se aleja de la realidad.
Según psicólogos, los adultos mienten de vez en cuando para lograr algo o autoengañarse para no aceptar lo que incomoda. Se aprende a mentir en la infancia por incomprensión o rechazo de los padres, para adaptarse a lo que ellos quieren. Las razones más comunes por las que un hombre miente son para: Satisfacer su vanidad, obtener placer a través de invenciones, demostrar poder o control sobre la mujer, obtener estima, atención y afecto de los demás y compensar su propia inseguridad.
Una forma reconocer cuando el hombre está mintiendo es que le da picazón en la nariz porque los vasos sanguíneos de su nariz se llenan de sangre, por lo tanto le da comezón en la punta y se la rasca.
