Italia
Son ciudades hermanas por el diseño, pero diferentes en sus protagonistas. Milán, en Italia, y París, en Francia, clausuraron el viernes sus semanas de la moda, augurando una primavera y un verano 2010 ricos en propuestas.
La crisis no parece tener ningún efecto en la industria de las mecas del buen gusto y así, más de cien diseñadores demostraron que reinará en la temporada el clásico vestido.
Las nuevas propuestas de Gucci, con su líder Frida Giannini, van dirigidas a una mujer “consciente de su propio cuerpo”. Y no tiene que repetirlo una vez más porque sólo hay que echar un vistazo a su colección para ver que todas las creaciones son “hiperceñidas”. Una moda, quizá, no apta para todos los públicos.
De Portugal
Fátima Lopes preparó una colección marcada de tonalidades aperladas en azul, rosa, caramelo y mixturizados con cinta prata.
Propone tejidos a través de transparencia, volumen y detalles sobrepuestos.
“Es un mensaje futurista con un toque de los años 50, una época en que la mujer era más glamurosa. La mujer de Fátima Lopes está inspirada en la Barbie de los años 50”, expresó.
También se unieron a la muestra de diseño Luis Buchinho; básicamente un abanico de tonos en una sola pieza es su propuesta. Engalana las prendas con tirantes torcidos, mezcla de matices y texturas.
Estilo europeo
Christophe Decarnin, de la firma Balmain, vuelve a presentar una colección plagada de sensualidad y de tintes disco para el verano que viene.
El diseñador ha jugado a roer y deconstruir sus prendas, que se agujerean y manchan como si hubieran sido el uniforme de algún intrépido soldado.
El print de camuflaje encuentra en las lentejuelas un nuevo compañero de baile, sin olvidar las chaquetas de corte militar que son ya un “must” de la firma.
El diseñador noruego Peter Dundas presentó la colección primavera-verano 2010 para Emilio Pucci. Un desfile de aspecto sexi y fuerte, con minivestidos, maxifaldas, calzado “peep toes” y botines con altísimos tacones vertiginosos. Utilizó una gama en colores blanco, beige y ácidos.
Controversia
París dijo adiós con mucho éxito a su semana de la moda, pero en Milán fue todo lo contrario en medio de una fuerte polémica después de que críticos internacionales calificaran los desfiles como “vulgares” al estar influidos por los escándalos en que se ha envuelto el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.
Según Suzy Menkes, periodista del estadounidense International Herald Tribune y una de las críticas de moda más afamadas del mundo, y Vanessa Friedman, del Financial Times británico, los desfiles de Milán han estado caracterizados por la “vulgaridad” y “reflejan el escandaloso verano de sexo de Berlusconi”.
Delicadeza, transparencias y desbordante seducción
Dolce&Gabbana lidera las marcas con propuestas únicas y dignas de lucir. Su look son conjuntos en mezclilla desgastada, minivestidos de algodón blanco calado, cuero marrón y, en contrapunto, chaquetas y pantalones de corte masculino. Inspiración frutalMoschino llena de color y sabor su propuesta con vestidos con telas de estampados frutales como cerezas, fresas y manzanas. Incluyen también impresos fáciles de combinar y destacar con opulentas joyas de colores llamativos y piedras de gran tamaño.
Las firmas combinan sus piezas con pulseras y accesorios de gran volumen, carteras en piel estilo bolso y zapatos de gran tacón o de inspiración romana, con fajas hasta un poco más arriba de los tobillos.
Lo más "trendy": cuero en "tie dye", camisetas con estampado vintage de Mickey y Minnie Mouse, bolsos y pañuelos con estampados de leopardo, botas con flecos y grandes gafas con montura metálica.
Su paleta de tonos abarca desde el marrón, azul "vaquero" y lavado hasta el gris, blanco y rosa palo.
El belga Bruno Pieters y la coreana Moon Young Hee visten a la mujer primaveral-veraniega de mucho blanco y transparencias, con volantes acabados, y faldas asimétricas con inspiración geométrica en sus cortes.