Italia
El volante hondureño Julio César “Rambo” de León confesó que no le gustó la forma como salió del Parma ya que según él lo trataron mal y ahora con la camisa del Torino quiere ayudar al equipo a volver a la Serie A.
“En Parma me usaron y tiraron mi trabajo a la basura, me trataron muy mal después de haber contribuido a lograr el ascenso, yo le dije al presidente del Torino, Urbano Cairo, que al Parma no vuelvo y tengo la esperanza de no recibir el mismo trato aquí en Turín. Estoy seguro que no, ya que él es una persona honesta”.
Rambo fue una de las figuras del cuadro parmesano la temporada pasada siendo una de las piezas claves para la obtención del boleto a primera división. Antes de comenzar la actual temporada, el catracho anunció su salida del Parma, luego tuvo varias ofertas de equipos de primera división; pero el Torino de la Serie B fue quien logró hacerse de sus servicios.
“Mi meta es hacer una gran temporada con la camiseta granata, es la única forma de regresar a primera. Quiero quedarme definitivamente en este equipo y dejar de luchar en otros clubes sólo para lograr la salvación. Yo siempre quiero más, quiero ascender para luego poder estar en la ligas europeas. Torino es un equipo muy importante en Italia y una empresa muy ambiciosa que puede llegar a ser el ideal para mí, desde la perspectiva de llegar a un nivel óptimo para poder lograr la clasificación al Mundial de Sudáfrica con la Selección de Honduras”.
El “fantasista hondureño” como es conocido en Italia, desde que terminó la temporada de la Serie B ha tenido muy poca participación; él estuvo integrando la Bicolor y el entrenador Reinaldo Rueda lo hizo jugar pocos minutos en los dos partidos eliminatorios que se llevaron a cabo.
“He jugado un poco, pero yo tengo hambre, voy a comerme la cancha cuando comience a jugar. Estoy convencido de que la Serie B no es una liga fácil. Estoy listo para llevarme al equipo sobre los hombros, no temo a la responsabilidad”.
Sanción
Rambo todavía no ha podido debutar con la camisa del conjunto de turinés porque fue suspendido por ocho días por la Comisión de Disciplina de Italia al haber firmado dos contratos de representación con agentes diferentes el torneo anterior cuando jugaba en el Parma.
“Cometí un error, acepté el veredicto, por eso me disculpé con el agente Marco Piccioli. Lo que pasó es que yo estaba muy enojado con mi agente Stéfano Pace, por varios motivos que no me gustaban.
Mi contrato con él se estaba acabando, entonces yo me adelanté y firmé con Piccioli; sin embargo, aunque más tarde hice las paces con mi agente siempre me suspendieron”, aclaró el volante catracho.
