México
Hay que darle vuelta a la página, olvidarnos de la derrota contra México y comenzar a pensar en Estados Unidos, nuestro siguiente rival.
Pero algo que se debe destacar del partido contra los mexicanos fue la gran labor del defensa nacional Osman Chávez, que no dejó pasar nada. El defensor del Platense fue una auténtica muralla de la zaga catracha.
Su limpieza al marcar fue impresionante, no se achicó dentro del gigante de Santa Úrsula que albergó a 105 mil almas y jugó como si lo estuviera haciendo en el estadio Olímpico de San Pedro Sula o el Excélsior de Puerto Cortés.
Se entendió bien con Maynor Figueroa, que también estuvo atento y la falta que le cometió a Giovanni Do Santos dentro del área, que terminó en ejecución de penal, fue un infortunio porque se trató de un tropiezo accidental que desafortunadamente acabó en falta.
Chávez supo contener bien los embates de los atacantes mexicanos y en el comienzo del partido fue con Noel Valladares nuestro salvador.
Su presencia física es imponente y aunque parezca raro, tuvo una delicadeza exquisita a la hora de quitar el balón. Osman solamente tuvo un pequeño acto de desesperación en el segundo tiempo, cuando no midió su fuerza, le entró con ganas a un mexicano y tuvo que ver la papeleta preventiva.
“El Tierno” no jugó el partido anterior contra Trinidad y Tobago en el estadio Olímpico ya que estaba suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. El recio zaguero nos hace sentir seguridad en la zona baja.
