México
Imposible. Jugando tan mal no es posible un aztecazo. Ganar o empatar era demasiado premio, la derrota era lo único que merecíamos y eso cosechamos. Un mal paso en el camino, un tropezón rumbo a Sudáfrica 2010, hay que tomarlo de ese modo.
Seguimos vivos, pero ayer dimos pena, mostramos la peor cara en esta eliminatoria, aunque continuamos en la tercera plaza gracias a la derrota de Costa Rica contra El Salvador jugando en el Cuscatlán.
La Selección perdió la memoria. Aquel equipo arrollador se arrugó en el templo de los aztecas. Pero no lloremos, habrá revancha, alguna vez el deseo se hará realidad.
Ganó el que fue superior, el triunfo no tiene discusión. México salió como un huracán, decidido a definirlo todo de entrada. Tanto fue su dominio que jugó al ritmo de “oooooole, ooooole, ooooole”, que le entonó su afición. El Tri fue dueño de la pelota, la cambió de lado a lado y avasalló a los nuestros.
No los dejó ni respirar, los ahogó en sus pretensiones, que no fueron más que eso. Jugábamos bajo el marco, a veces por ausencia de ambición y otras por falta de capacidad.
En el primer tiempo, Honduras aguantó como pudo, echado atrás y sufriendo las embestidas de un anfitrión muy superior futbolística y tácticamente.
El equipo catracho no hizo ni un disparo al marco, el colmo de los colmos. Lo único que no admite reproche fue la defensa. Osman Chávez se convirtió en una muralla, defendió su patio como un león.
El partido fue de un solo lado, México mareó a un rival que deambuló sin ideas, sin pies ni cabeza. Así el grito de “México, México, México”, se hacia sentir en el estadio Azteca.
Daba la impresión de que Honduras no iba más que a especular por el empate. David Suazo y Carlos Pavón no se impusieron porque la mediacancha nunca funcionó.
Cuauhtémoc Blanco apareció libre por derecha y al minuto 21 sacó un riflazo que Noel Valladares mandó al tiro de esquina espectacularmente. La más clara se la perdió Miguel Sabah al conectar un centro de cabeza, pero otra vez Noel impidió el gol.
En el complemento, Honduras salió desenfrenado, sólo dos vuelos de Guillermo Ochoa a los codos pudieron salvar al Tri. Sin embargo, fue México el que estuvo primero más cerca de anotar cuando Andrés Guardado desbordó por izquierda y el delantero Miguel Sabah, caído, conectó la pelota que se anidó en la parte lateral de la malla.
El tic tac del reloj marcaba el minuto 50 y la angustia se apoderó del Azteca, 105 mil almas gritan “sí se puede, sí se puede”, mientras a mis espaldas un aficionado que imita al famoso narrador Enrique “El Perro” Bermúdez exclamó: “Esto me huele mal”.
Pero no, llegó lo peor. Maynor Figueroa derribó a Giovanni do Santos y el árbitro pitó penal, muy acertado. Cuauhtémoc Blanco lo ejecutó con maestría a la izquierda de Noel, quien se lanzó al mismo lado, pero fue imposible. Era el 1-0, minuto 75. Muy merecido, los nuestros no jugaban a nada.
Cielito lindo
“Ay, ay, ay... canta y no llores, porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones”. La afición mexicana comenzaba su fiesta. Rambo hizo la réplica, desbordó por derecha y chuteó, pero Guillermo Ochoa como un fantasma se lanzó a la izquierda y mandó la pelota al tiro de esquina.
La historia ya estaba escrita, el aztecazo no pudo ser y México se acerca al Mundial.
Bajas
Amado Guevara y Danilo Turcios no estarán en el próximo duelo contra EUA en el Olímpico de San Pedro Sula debido a la acumulación de tarjetas amarillas.
LAS ALINEACIONES TITULARES:
MEXICO: 1 Guillermo Ochoa, 15 José Antonio Castro, 5 Ricardo Osorio, Johnny Magallón, 3 Carlos Salcido, 8 Israel Castro, 16 Efraín Juárez, 18 Andrés Guardado, Cuauhtémoc Blanco, 17 Giovanni Dos Santos y 14 Miguel Sabath.
HONDURAS: 18 Noel Valladares, 16 Mauricio Sabillón, 2 Osman Chávez, 3 Maynor Figueroa, 12 Emilio Izaguirre, 7 Amado Guevara, 8 Wilson Palacios, 17 Danilo Turcios, 11 Ramón Núñez, 9 Carlos Pavón y David Suazo.
