Honduras
Elizabeth Chiuz Sierra, presentó este martes su renuncia irrevocable como presidenta del Instituto de Acceso a la Información Pública.
"Practicamente a mí me limitaron como presidenta de todas las acciones que de acuerdo con la ley puedo hacer", indicó Sierra al interponer su renuncia de forma oficial.
"Cuando uno renuncia es renuncia irrevocable. Creo que hay otros ciudadanos capaces que podrían ocupar mi cargo", señaló.
Chiuz explicó que no abandonará su cargo por ahorita hasta que el Congreso Nacional le acepte su renuncia.
Peleas y corrupción en Instituto de Información
Por las anomalías e ingobernabilidad que ocurren en el Instituto de Acceso a la Información Pública, Iaip, la presidenta de esta institución, Elizabeth Chiuz Sierra, anunció que hoy presentará su renuncia al cargo.
“Los otros dos magistrados -de la institución- Gilma Agurcia y Arturo Echenique se aliaron para contratar personal libremente y realizar consultorías que no se requieren.
Ellos dos me quitaron el mando. Cualquier cosa que resolvía la paraban y decían que se estudiaría hasta que se reuniera el pleno”, acusó Sierra.
La posibilidad de que la funcionaria dimitiera se venía rumoreando hace algunos meses, pero ayer aseguró que este día se presentará al Congreso Nacional a notificar su renuncia. “Me voy, no se puede seguir en esta situación, da pena decirlo: no estoy haciendo nada aquí, por eso me voy”.
La funcionaria también se quejó de que los 84 mil lempiras mensuales que ganan los magistrados no se justifican porque sólo se reúnen tres veces por semana para discutir temas administrativos y cada encuentro apenas dura una hora y media. “Considero que no estoy trabajando lo suficiente para ganar lo que gano”, acotó.
Debe ir presa: Echenique
En respuesta, Arturo Echenique dijo tener las pruebas necesarias para procesar a Chiuz Sierra por diferentes actos de corrupción. Mencionó que entre las arbitrariedades cometidas está la contratación de consultores sin la autorización del pleno. Además, aseguró que Chiuz Sierra solicitó unilateralmente a Finanzas la modificación del presupuesto de la entidad, pese a que esos trámites se tienen que discutir en sesiones plenarias.
“Si yo, en algún momento se lo pude haber dicho, es porque tengo cómo probar actos administrativos que ponen en evidencia la corrupción”, dijo.
No es cierto
La magistrada Gilma Agurcia rechazó las acusaciones de Chiuz y aseveró que “nada de lo que dice es cierto”. Ratificó que es el pleno el que tiene la última palabra en la aplicación de acciones al interior del Iaip y no sólo una persona “de manera unilateral”.
El derecho administrativo explica que la titularidad de un órgano colegiado, como lo es el Instituto de Transparencia, la ejercen los miembros de la institución.
Como presidenta del Iaip, a Chiuz sólo le compete ejecutar las decisiones del pleno, aclaró, al tiempo que desvirtuó que las confrontaciones se hayan producido por aspecto personales.
