Sudáfrica
Bob Bradley, seleccionador de fútbol de Estados Unidos, lamentó la derrota de su equipo 3-2 ante Brasil, en la final de la Copa Confederaciones de Sudáfrica-2009, afirmando que le “duele haber dejado pasar una oportunidad como ésta”.
“Esta derrota es realmente dolorosa. Estoy muy orgulloso de mis jugadores, pero duele mucho haber dejado pasar una oportunidad como ésta. Espero que el mundo entero haya visto que tenemos un gran equipo y grandes jugadores, y hemos logrado un hito”, aseguró el director técnico norteamericano.
El equipo norteamericano aplicó el mismo método que tan bien le había salido ante España en semifinales, cuando ganó por 2-0, con una gran presión en todo el campo y rápidos contragolpes.
Esa fórmula le dio resultado sobre todo en el primer tiempo, con un segundo gol realmente mágico, pero en la mitad complementaria la magia fue brasileña al lograr dar vuelta un marcador que parecía contundente, y, a seis minutos del final, se derrumbó por completo el sueño americano.
"Teníamos dos goles de ventaja, pero volvieron al partido con ese tanto demasiado rápido que nos anotaron en el segundo tiempo (46)", analizó Bradley.
"Los desplazamientos de Kaka y Robinho, su capacidad para explotar los espacios, los laterales que subían mucho, su capacidad para crear situaciones", dijo.
"Luis Fabiano, Kaká, Lucio... cuando nos comenzamos a sentir cansados, ya no pudimos ponerles presión", subrayó el DT para explicar el motivo de esa histórica remontada auriverde.
